

River Plate se sacó de encima un karma que lo perseguía desde 2019: volvió a ganar una definición por penales en la Copa Libertadores. En un Monumental cargado de tensión y alivio, el equipo de Marcelo Gallardo logró superar al rival desde los doce pasos y cortar una racha negra de ocho tandas perdidas de manera consecutiva.
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El último triunfo en esa instancia se remontaba a los octavos de final de la Libertadores 2019, cuando Franco Armani fue clave para dejar en el camino a Cruzeiro. Desde entonces, la dinámica había sido otra: derrotas dolorosas ante Boca, Patronato, Inter de Porto Alegre, Rosario Central, Temperley, Talleres y Platense habían transformado cada definición en un suplicio. Cinco de esas caídas llegaron bajo la conducción del propio Gallardo y las otras tres con Martín Demichelis en el banco.
El equipo de Marcelo Gallardo consiguió cortar la racha y se metió en la próxima instancia de la Libertadores con un triunfo que también pesa en lo anímico.