Por: Redacción enAgenda
La crisis política en Venezuela sumó un nuevo capítulo de alta tensión luego de que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asegurara públicamente que el Gobierno desconoce el paradero del presidente Nicolás Maduro. La declaración se dio tras versiones internacionales que indicaban que el mandatario habría sido capturado y trasladado fuera del país, en el marco de una operación encabezada por Estados Unidos.
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En un mensaje oficial, Rodríguez sostuvo que el Ejecutivo venezolano no cuenta con información certera sobre el estado ni la ubicación de Maduro ni de la primera dama, Cilia Flores. En ese contexto, calificó la situación como “extremadamente grave” y exigió a las autoridades estadounidenses una prueba de vida inmediata, ante la falta de confirmaciones oficiales sobre lo ocurrido.
Las declaraciones de la vicepresidenta se produjeron luego de que el presidente estadounidense anunciara públicamente la supuesta captura del mandatario venezolano. Sin embargo, desde Caracas rechazaron esa versión y remarcaron que no hubo comunicación formal ni confirmación diplomática que permita corroborar esos dichos, lo que profundizó el clima de incertidumbre política y social.

Mientras tanto, el Gobierno venezolano denunció una escalada de acciones militares y una violación a la soberanía nacional, con reportes de movimientos aéreos y operativos en distintas zonas del país. La situación generó preocupación en la región y reactivó alertas diplomáticas en América Latina y organismos internacionales.
La falta de información oficial sobre el paradero del jefe de Estado abrió un escenario inédito en la política venezolana, con interrogantes sobre el funcionamiento institucional y el control del poder ejecutivo. Desde el oficialismo insistieron en que se trata de un hecho sin precedentes y reclamaron la intervención de organismos multilaterales.
Por estas horas, la comunidad internacional sigue de cerca la evolución del conflicto, a la espera de confirmaciones que permitan esclarecer lo sucedido y evitar una mayor escalada. La incertidumbre sobre el destino de Nicolás Maduro mantiene en vilo a Venezuela y suma un nuevo foco de tensión en el escenario global.