Leonardo DiCaprio y el director Paul Thomas Anderson mantuvieron un encuentro en Londres en el que reflexionaron sobre Una batalla tras otra y el complejo escenario que atraviesa hoy la industria cinematográfica. La charla estuvo atravesada por la preocupación compartida ante los cambios vertiginosos que enfrenta el cine tradicional.
De acuerdo a lo publicado por The Sunday Times, ambos coincidieron en que el avance de las plataformas de streaming está redefiniendo el consumo audiovisual y poniendo en jaque la continuidad de producciones originales en la pantalla grande. En ese contexto, DiCaprio aportó una mirada personal al recordar su infancia en Los Ángeles, marcada por dificultades económicas y un entorno poco estable.
“Mis padres eran completamente bohemios y crecí en zonas muy duras”, relató el actor, quien encontró en el cine una vía de escape. Fue en el Vista Theatre donde comenzó a forjarse su vínculo con el séptimo arte, un espacio que describió como “un lugar mágico, casi como una disquería llena de sueños”. Allí nació su deseo de formar parte de la gran pantalla, a la que definió como “la forma de arte moderna por excelencia”.

Ese lazo temprano con las salas explica la inquietud que hoy manifiesta frente al rumbo del sector. A sus 51 años, DiCaprio advirtió que el cine atraviesa una transformación sin precedentes. “Todo está cambiando a una velocidad increíble. Estamos en medio de una transición enorme”, señaló.
Además, remarcó cómo ciertos géneros fueron perdiendo espacio en los cines: “Primero desaparecieron los documentales y ahora los dramas duran muy poco en cartel. La gente prefiere esperar y verlos en streaming" concluyó, poniendo en palabras una preocupación que atraviesa a gran parte de la industria.