Por: Redacción EnAgenda
El Grupo Tomate Platense confirmó oficialmente la fecha de la 21° edición de la Fiesta del Tomate Platense, uno de los eventos más emblemáticos de la ciudad de La Plata.
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A través de sus redes sociales, los organizadores anunciaron que la celebración se llevará a cabo el 7 de febrero de 2026, generando una fuerte expectativa entre productores, vecinos y amantes de la gastronomía regional.
Si bien todavía no se informaron los detalles vinculados al horario, las actividades y la grilla completa del evento, desde la organización adelantaron que esas precisiones se darán a conocer en los próximos días. “Nos estamos preparando para la 21° Fiesta del Tomate Platense, vayan agendando la fecha”, expresaron, al tiempo que remarcaron que falta exactamente un mes para volver a encontrarse alrededor del producto estrella de la región.
Como en ediciones anteriores, la celebración se realizará en la Estación Experimental Gorina, ubicada en 148 y 501, un espacio que ya se convirtió en sede habitual del evento y que depende del Ministerio de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires.
La Fiesta del Tomate Platense es un clásico del calendario platense y tiene como objetivo principal visibilizar, difundir y fortalecer la producción local. En la edición 2025, el encuentro contó con talleres, cocina en vivo, espectáculos y numerosos puestos de venta donde se ofrecieron tomates frescos y una amplia variedad de productos derivados, como salsas, dulces, alfajores e incluso cerveza elaborada con tomate.

El evento suele contar con el acompañamiento de la Municipalidad de La Plata, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), el INTA y distintas organizaciones de productores y emprendimientos gastronómicos, consolidándose como un espacio de encuentro entre el sector productivo y la comunidad.
La Plata es el principal polo tomatero del país y el tomate platense se destaca por su sabor, aroma y características únicas. Sin embargo, su corta durabilidad hace que su comercialización dependa de circuitos de venta reducidos, lo que vuelve a la fiesta una vidriera clave para su valorización y reconocimiento.