A medida que se intensifica la cuenta regresiva rumbo a la Copa del Mundo 2026, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, revolucionó las redes sociales al revelar cuál considera el mejor gol de la historia de los Mundiales. Su elección no pasó desapercibida en Argentina: el máximo dirigente del fútbol mundial señaló el segundo tanto de Diego Armando Maradona ante Inglaterra en México 1986, una jugada que marcó para siempre la historia del deporte.

La respuesta de Infantino surgió a partir de una consulta de un usuario en redes sociales sobre su gol favorito en una Copa del Mundo. “El segundo de Maradona contra Inglaterra. Yo no podría haber marcado un gol más bonito”, afirmó sin rodeos, acompañando el mensaje con el histórico video del tanto y la inolvidable narración de Víctor Hugo Morales.
El presidente de la FIFA profundizó su elección con una reflexión que reforzó el impacto del posteo. “Algunos goles son simplemente inolvidables. Para mí, es el segundo gol de Maradona con Argentina ante Inglaterra en la Copa del Mundo 1986 en México. Un momento de genialidad, creatividad y coraje que definió todo lo que es el fútbol. Un gol que no podría ser más hermoso”, escribió Infantino, en alusión a la obra maestra construida a lo largo de más de 50 metros en el Estadio Azteca.
La definición generó una ola de reacciones, especialmente entre los hinchas argentinos, que volvieron a celebrar una de las acciones más icónicas de la historia de los Mundiales. Aquel gol fue clave en el triunfo por 2-1 sobre Inglaterra en los cuartos de final de México 1986 y en el camino hacia el segundo título mundial de la Selección.
Con el Mundial 2026 en el horizonte, la figura de Maradona vuelve a ocupar un lugar central en la conversación futbolera global. La próxima Copa del Mundo, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, será la primera en realizarse en tres países y contará con 48 selecciones participantes, en lo que la FIFA anticipa como el evento más grande de la historia.
En ese clima de expectativa mundialista, la elección de Infantino no hizo más que reafirmar la trascendencia eterna del gol de Maradona, una jugada que, casi cuatro décadas después, sigue siendo señalada como la máxima expresión de lo que significa el fútbol.