Por: Redaccion enAgenda
Dos exempleadas del servicio doméstico de Julio Iglesias acusaron al reconocido cantante español de agresiones sexuales, acoso y abuso de poder durante su etapa laboral en las mansiones del artista ubicadas en Punta Cana (República Dominicana) y Lyford Cay (Bahamas), según una investigación publicada por elDiario.es en colaboración con Univision Noticias.
Leer también: Mark Ruffalo apuntó contra Donald Trump: "El peor ser humano"
Las denunciantes —una empleada del hogar y una fisioterapeuta— aseguran que los hechos ocurrieron en 2021, cuando el intérprete de éxitos internacionales tenía 77 años y ellas trabajaban en régimen interno en sus residencias. Ambas detallan un ambiente de control, aislamiento y miedo, con jornadas de trabajo extensas y reglas estrictas que limitaban su libertad y movimientos.
Una de las mujeres, identificada con nombre ficticio para proteger su identidad, relató que era llamada repetidamente a la habitación del cantante tras finalizar la jornada. Según su testimonio, esos encuentros incluían penetraciones no consentidas, bofetadas y vejaciones físicas y verbales, llegando a afirmar que se sentía “como un objeto, como una esclava”.
Por su parte, la segunda exempleada, que trabajó como fisioterapeuta personal, aseguró haber sufrido besos forzados y tocamientos en contra de su voluntad en espacios como la playa o la piscina de la villa. Además, ambos testimonios coinciden en describir humillaciones continuas, insultos y un ambiente laboral intimidante durante su estancia con Iglesias.
La investigación periodística, que se realizó durante tres años, incluyó entrevistas con las denunciantes y con otros exempleados, además de revisar documentación como fotografías, registros de llamadas y mensajes que refuerzan las versiones de las afectadas. Las acusaciones también señalan que las condiciones laborales eran precarias, con salidas restringidas y supervisión constante por parte del personal a cargo de la gestión de las mansiones.
Hasta el momento, no ha habido pronunciamiento público por parte de Julio Iglesias ni de sus representantes respecto a las acusaciones. El caso ha generado un amplio impacto mediático internacional y reabrió el debate sobre las condiciones laborales y de seguridad de los trabajadores domésticos en entornos privados y de alta exposición mediática.