Por: Redacción enAgenda
Un hito logístico y comercial se prepara para el 19 de enero de 2026: un buque de la automotriz china BYD llegará al puerto de Zárate con miles de autos electrificados para ser descargados en Argentina. Esta operación, inédita por tratarse de una marca que utiliza su propia flota para la importación, representa un nuevo capítulo en la expansión de fabricantes asiáticos en el mercado argentino.
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El barco, identificado como BYD Changzhou, forma parte de una flota que la empresa está consolidando globalmente y que le permite transportar vehículos sin depender de terceros. Esta estrategia logística —que incluye alta tecnología en propulsión y eficiencia energética— facilita la llegada de unidades híbridas y eléctricas al país en un contexto de apertura de importaciones y de políticas que buscan reducir barreras arancelarias para este tipo de vehículos.
Aunque inicialmente se había informado de un embarque de más de 5.000 unidades, fuentes vinculadas a la operación señalan que el buque puede descargar hasta 7.000 autos en una sola vez una vez amarrado en la Terminal TZ1 de Zárate. Esto forma parte de un flujo mayor de importaciones bajo un régimen especial que permite que vehículos electrificados entren sin pagar el arancel extrazona del 35%.
La llegada de este tipo de embarque no solo involucra a BYD, sino que se inscribe en un fenómeno más amplio: en 2025 se patentaron más de 12.000 vehículos de origen chino en Argentina, y el crecimiento de marcas asiáticas ha sido notable en segmentos eléctricos e híbridos, especialmente con automóviles de acceso competitivo.
El desembarco de BYD y de otras marcas chinas llega en paralelo al interés por vehículos eléctricos y sostenibles en el país, ampliado por la existencia de cupos que eximen de aranceles para autos electrificados con valores FOB menores a determinados umbrales. Este esquema, vigente hasta 2029, permite una mayor oferta de modelos eléctricos e híbridos para los consumidores argentinos.
El impacto de esta llegada puede ser significativo: no solo ampliará la disponibilidad de vehículos energéticamente eficientes, sino que también podría acelerar la competencia en precios y tecnologías dentro del sector automotor local, presionando tanto a marcas tradicionales como a nuevas llegadas. Con la presencia directa de marcas como BYD y la ampliación de importaciones, el mercado argentino experimenta una transformación que redefine futuros patrones de oferta y demanda.