Por: Redaccion enAgenda
Salta y el folclore argentino están de luto tras la muerte de Melania Pérez, una de las voces más profundas y expresivas del canto popular. La artista, nacida el 19 de octubre de 1949 en la ciudad de Salta, falleció a los 76 años, generando conmoción y dolor en el ámbito cultural local y nacional.
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Melania Pérez construyó una trayectoria sólida a lo largo de décadas, marcada por el respeto por las raíces del folclore argentino y una voz que transmitía la identidad del norte. Sus primeras experiencias musicales comenzaron en 1965, cuando con apenas 17 años se unió al grupo vocal Las Voces Blancas, con el que logró grabaciones, giras y reconocimiento en festivales como Cosquín 1967.
Su formación artística fue constante: además de cantar, estudió canto con docentes especializados y se integró a proyectos como el cuarteto El Vale Cuatro, dirigido por Gustavo “Cuchi” Leguizamón, uno de los nombres más influyentes del folklore argentino. Más adelante, junto a su compañero Hicho Vaca, formó el Dúo Herencia, con el que recorrió escenarios de todo el país y consolidó su estilo único y auténtico.

Como solista, Melania Pérez combinó tradición y sensibilidad personal, abordando zambas, bagualas, vidalas y otros géneros del folclore con una profundidad interpretativa que la distinguió entre sus pares. Su carrera fue reconocida por la Cámara de Senadores de Salta en 2025, destacando su aporte a la música popular y su lugar en la historia cultural de la provincia.
Artistas, colegas y seguidores recordaron a Melania no solo por su voz inconfundible sino también por su entrega a la memoria oral y musical de su región. Su influencia permanece viva en festivales, peñas y encuentros folclóricos, así como en la formación de nuevas generaciones que encuentran en su obra una fuente de identidad y emoción.
El legado artístico de Melania Pérez se mantiene en cada interpretación que honró las tradiciones del norte argentino, conectando historia, paisaje y sentimiento en una voz que supo ser puente entre pasado y presente. Su partida deja un vacío en el folclore argentino, pero su huella seguirá resonando en la música popular del país.