Por: Redacción enAgenda
El mundo de la moda está de luto. Este lunes se confirmó el fallecimiento de Valentino Garavani a los 93 años en su residencia de Roma. La noticia marca el final de una era para la alta costura; Valentino no era solo un diseñador, era el último gran emperador de la elegancia europea, un hombre que transformó el acto de vestirse en una forma de arte.
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Conocido mundialmente solo por su primer nombre, Valentino fundó su casa de modas en 1960 junto a Giancarlo Giammetti. Desde entonces, se convirtió en el favorito de las estrellas de Hollywood, la realeza y las mujeres más influyentes del siglo XX, desde Jacqueline Kennedy hasta Julia Roberts.
Si algo definirá por siempre su carrera es su obsesión y maestría con el color rojo. Valentino logró lo que pocos artistas consiguen: que un color lleve su nombre. El "Rojo Valentino", una mezcla vibrante de carmín, púrpura y carmesí, se convirtió en el sello distintivo de sus colecciones y en un símbolo de empoderamiento y sofisticación femenina.

Valentino no solo dominó las pasarelas, sino que su vida fue digna de una película. En 2008, el documental “Valentino: El último emperador” mostró la intimidad de su retiro tras 45 años de carrera ininterrumpida. Su estilo se caracterizó por el romanticismo, los bordados impecables y una feminidad clásica que nunca pasó de moda.
A pesar de haberse retirado del diseño activo hace casi dos décadas, su influencia se mantuvo intacta. Su partida deja un vacío imposible de llenar en la industria, pero su nombre seguirá vivo en cada vestido que desfile por una alfombra roja.