Por: Redacción EnAgenda
Boca continúa activo en el mercado de pases con el objetivo de reforzar su ataque. Luego de no alcanzar un acuerdo por Rodrigo Auzmendi, delantero de Banfield, la dirigencia xeneize apuntó hacia el sur bonaerense y hacía otro ex jugador de Gimnasia, y realizó una consulta formal por Rodrigo Castillo, actual goleador de Lanús y una de las figuras del equipo dirigido por Mauricio Pellegrino.
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Sin embargo, el interés chocó rápidamente con un obstáculo: el Granate fijó una cotización de 10 millones de dólares por el atacante, una cifra muy superior a la que Boca tenía prevista invertir.
En las primeras charlas, desde la Ribera habrían puesto sobre la mesa una propuesta cercana a los 4 millones de dólares, con la posibilidad de incluir el regreso de Tomás Belmonte, números que quedaron lejos de las pretensiones del club del sur.
Castillo llegó a Lanús hace apenas seis meses, luego de ser transferido desde Gimnasia en una operación que se cerró en 2 millones de dólares por el 80% de su pase. Del monto total, el Lobo recibió 1.700.000 dólares netos, mientras que el 20% restante quedó en poder del propio futbolista.
La forma de pago se pactó en cuotas: Gimnasia cobró inicialmente 380.000 dólares al momento de la firma y luego recibió distintos desembolsos a lo largo de 2025. Según lo acordado, percibió 200.000 dólares antes del 31 de agosto; 100.000 antes del 20 de septiembre; 200.000 antes del 20 de octubre; otros 200.000 antes del 20 de noviembre; y 200.000 antes del 20 de diciembre.
El pasado 20 de enero cobró otros 200.000 dólares, quedando aún dos cuotas pendientes: 100.000 antes del 20 de febrero y 200.000 antes del 20 de marzo, para completar el total de la transferencia.
Desde su llegada al Granate, Castillo se consolidó rápidamente como uno de los puntos más altos del equipo y como su principal referencia ofensiva. Su rendimiento sostenido y su capacidad goleadora explican la postura inflexible de Lanús, que no tiene urgencias económicas y apuesta a sostener al delantero o venderlo solo por una cifra acorde a su proyección.
Por ahora, las posiciones entre ambos clubes parecen distantes y no hubo avances concretos. Boca deberá definir si está dispuesto a mejorar su oferta o si continúa explorando otras alternativas para reforzar el centro del ataque de cara a lo que viene.