Por: Redacción EnAgenda
La conmoción por la tragedia ocurrida este lunes en un departamento del barrio porteño de Villa Devoto continúa, luego de que se confirmaran las causas del fatal episodio en el que murieron una niñera de 32 años y dos niños de 2 y 4 años por intoxicación con monóxido de carbono.
Leer también: Subasta millonaria en La Plata: qué pasará con el histórico estacionamiento del Bingo
El operativo de emergencia se activó cuando la madre de los menores alertó a la Comisaría Vecinal 11B de la Policía de la Ciudad tras encontrar a tres personas inconscientes en el departamento ubicado sobre la calle Mercedes al 4400. Al arribar al lugar, efectivos policiales, Bomberos de la Ciudad y personal del SAME constataron el fallecimiento de la mujer que cuidaba a los hermanos.
Los niños fueron trasladados de urgencia al Hospital General de Agudos Abel Zubizarreta, donde los equipos médicos realizaron maniobras de reanimación. Pese a los esfuerzos, ambos fallecieron en el centro asistencial, elevando a tres el número de víctimas fatales.

De manera paralela, personal de Metrogas intervino tras una notificación de Defensa Civil de CABA. Los técnicos resolvieron suspender preventivamente el suministro de gas del edificio y avanzar en la revisión de los sistemas de ventilación y salida de calefones de todos los departamentos, con el objetivo de evitar nuevos incidentes.
Las pericias realizadas por especialistas de la Policía Científica y de Bomberos determinaron que la tragedia fue provocada por la acumulación de gases de combustión provenientes del calefón del inmueble. Según se indicó, dichos gases no lograban ingresar completamente al conducto de ventilación que los expulsa al exterior, lo que generó la intoxicación. La salida a cuatro vientos ubicada en la terraza fue hallada en correcto funcionamiento y sin obstrucciones.
La investigación quedó en manos de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°13, a cargo del fiscal Marcelo Roma, bajo la carátula de “averiguación de causales de muerte”.
El monóxido de carbono es un gas altamente tóxico que no tiene color, olor ni sabor, lo que lo vuelve prácticamente indetectable sin equipos específicos. Se genera por la combustión incompleta de artefactos como estufas, cocinas, braseros o calefones que funcionan con gas, leña, carbón o queroseno.

Cuando estos aparatos están en ambientes cerrados o presentan fallas, el gas se acumula y desplaza al oxígeno en la sangre, afectando el funcionamiento de órganos vitales. Los primeros síntomas suelen ser dolor de cabeza, mareos, náuseas y cansancio, pero la exposición prolongada puede provocar pérdida de conocimiento y la muerte en pocos minutos.
El riesgo aumenta durante el invierno, cuando se reducen las ventilaciones. Bebés, niños pequeños, personas mayores, embarazadas y pacientes con enfermedades cardíacas, pulmonares o anemia integran los grupos más vulnerables ante este tipo de intoxicaciones.