Por: Redacción EnAgenda
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó días atrás la detección de ejemplares de picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus) en la Isla Martín García, lo que encendió las alarmas por tratarse de una plaga altamente destructiva que puede afectar a más de 35 especies de esta familia de árboles presentes en la región.
Leer también: Encontraron muerto a un hombre ex inspector de tránsito en Punta Lara
El hallazgo se produjo a partir de una muestra de insectos recolectada en una palmera Canaria (Phoenix canariensis) que presentaba síntomas visibles de daño. El caso fue reportado al Sistema Nacional Argentino de Vigilancia y Monitoreo (SINAVIMO) y posteriormente remitido por el Ministerio de Ambiente bonaerense al Laboratorio Nacional del SENASA, donde se confirmó que se trata de la plaga, hasta ahora ausente en la Argentina.
A partir de esta detección, se encuentra vigente un alerta fitosanitario en todo el país. Desde su declaración, equipos técnicos del SENASA y de los Ministerios de Desarrollo Agrario y Ambiente de la provincia de Buenos Aires trabajan de manera conjunta en tareas de prevención, monitoreo y concientización sobre los riesgos que implica la expansión del insecto.
Desde la confirmación del foco en la Isla Martín García, que pertenece a la jurisdicción de La Plata, las autoridades articulan acciones para implementar de forma inmediata un plan de contingencia, con el objetivo de controlar la plaga y evitar su dispersión hacia otras zonas del territorio nacional.
El picudo rojo es un insecto gregario, es decir, vive y actúa en grupo, y ataca a las palmeras en cualquier etapa de su desarrollo. Provoca daños severos que pueden ir desde la caída de hojas hasta la muerte total de la planta. Se caracteriza por tener la cabeza estrecha con un pico largo y delgado, cuerpo robusto de color rojizo o anaranjado con manchas negras y puede alcanzar hasta cinco centímetros de longitud.
Si bien el impacto sobre las palmeras es grave, las autoridades aclararon que no representa un riesgo para la salud de las personas ni de los animales.
La plaga ya se encuentra presente en Uruguay, donde se expandió rápidamente y generó una fuerte presión de ingreso hacia la Argentina. Ante cualquier sospecha de presencia del insecto, se solicita dar aviso al Sistema Nacional Argentino de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (SINAVIMO) a través de sus canales oficiales.