Agostina Páez, la turista argentina investigada por gestos racistas en Brasil, recuperó la libertad tras unas horas de detención en la Comisaría de la Rocinha. El juez Orlando Eliazaro Feitosa revocó el pedido de prisión preventiva, aunque le impuso el uso de una tobillera electrónica y la prohibición de salir del país.
La defensa de la joven logró demostrar que no existen riesgos procesales ni peligro de fuga, dado que Páez cumplió con todas las citaciones previas. Sin embargo, el tribunal rechazó un pedido de habeas corpus para que la acusada pueda regresar a la Argentina y seguir el proceso a distancia.
Un delito sin fianza en la legislación brasileña
El cargo de injuria racial fue equiparado recientemente al racismo en Brasil, lo que endurece las penas de dos a cinco años de prisión sin beneficio de fianza. La Embajada Argentina en Brasil sigue el caso de cerca brindando asistencia legal, aunque aclararon que no intervendrán en las decisiones del Poder Judicial local.
El abogado de la joven, Sebastián Robles, calificó la medida como un intento de "pena anticipada" y aseguró que el caso se está utilizando de forma ejemplificadora. "Si no ha violado la medida de salir del país en los primeros días, no tendría por qué agravarse la situación", analizó el letrado ante la prensa.