Por: Redacción enAgenda
Bad Bunny no solo ofreció un espectáculo musical; ejecutó un acto de reafirmación cultural en el corazón de los Estados Unidos. En el Levi’s Stadium de Santa Clara, el artista desplegó una puesta en escena que recreó la identidad de Puerto Rico, utilizando el escenario más masivo del planeta para alzar la voz en un contexto de alta tensión política. Con hits como "Tití me preguntó" y "Yo perreo sola", el cantante demostró por qué es el fenómeno global más grande de la actualidad.

El show, que duró 20 minutos, estuvo cargado de simbolismos y sorpresas de alto impacto. La aparición de Lady Gaga para interpretar una versión merengue de "Die With A Smile" y la presencia de Ricky Martin con su clásico "Cántalo" elevaron la temperatura de un estadio que se rindió ante el orgullo latino. Además, la "casita" característica de sus giras estuvo rodeada de figuras como Pedro Pascal, Karol G y Cardi B, reforzando la idea de una comunidad hispana unida y poderosa.

Sin embargo, el punto de inflexión fue el trasfondo político. En medio de debates sobre políticas migratorias endurecidas en EE.UU., Bad Bunny lanzó una frase que se volvió viral instantáneamente: "Lo único más poderoso que el odio es el amor". Este gesto se sumó a sus recientes declaraciones en los Grammy, donde afirmó que los latinos "no somos salvajes ni animales, somos humanos", marcando una postura clara frente al discurso de ciertos sectores conservadores.
La magnitud del evento fue certificada por los números: 142,3 millones de espectadores sintonizaron el Halftime Show, superando cualquier registro previo en la historia de la NFL. Para los analistas, este hito no solo representa un éxito comercial, sino la consolidación definitiva del español como el idioma de la cultura pop dominante. Benito cerró su presentación mencionando a cada país de Latinoamérica mientras las banderas recorrían el campo, dejando un mensaje final de unidad en una pantalla gigante y un balón con la inscripción "Together" (Juntos).