Por: redacción enAgenda
El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) dio a conocer que la inflación de enero fue del 2,9%, un registro superior a las proyecciones privadas y oficiales, que ubicaban el dato en torno al 2,4% o 2,5%. Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló su sexto mes consecutivo en alza.
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El dato se conoció en un contexto marcado por la polémica en torno a la metodología de medición de la inflación, luego de que el Gobierno decidiera postergar la actualización de la fórmula, una determinación que derivó en la renuncia del entonces director del Indec, Marco Lavagna, y reabrió el debate público sobre la confiabilidad del indicador.
Según había anticipado el ministro de Economía, Luis Caputo, el registro de enero sería similar al de diciembre. Sin embargo, el 2,9% terminó ubicándose una décima por encima del 2,8% informado para el último mes de 2025 y bastante más arriba de lo previsto por el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central.
El índice de enero se conoció tras nueve meses en los que la desaceleración inflacionaria mostró signos de estancamiento, con algunos indicios de aceleración mensual. Desde mayo de 2025, la inflación no dejó de subir, con la excepción del bimestre julio–agosto, cuando se mantuvo en el 1,9%.
La controversia se profundizó a comienzos de febrero, cuando el Gobierno decidió no avanzar con la actualización de las ponderaciones del IPC. Actualmente, el Indec continúa utilizando la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2004/2005, en lugar de la correspondiente a 2017/2018, que ya estaba lista para implementarse.
La nueva canasta elevaría el peso de los servicios en 5,1 puntos porcentuales y reduciría la incidencia de alimentos en 4,3 puntos, lo que implicaría una mayor sensibilidad del índice a los aumentos de tarifas. Según sus estimaciones, los incrementos vigentes desde el 1° de febrero sumarían 0,5 puntos al IPC con la metodología actual y cerca de 0,7 puntos si se aplicara la nueva.
Las consultoras privadas proyectaron para enero una inflación de entre 2,2% y 2,6%, y coincidieron en que alimentos, precios regulados y servicios fueron los principales motores de la suba, aunque algunas mediciones detectaron una leve desaceleración respecto de los meses anteriores.
El dato de enero llegó luego de que el Indec informara que la inflación de diciembre fue del 2,8% y que 2025 cerró con un acumulado anual del 31,5%, el nivel más bajo de los últimos ocho años.
En el último mes del año pasado, los mayores aumentos se registraron en Transporte (4,0%) y en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,4%), mientras que Alimentos y bebidas no alcohólicas volvió a ser el rubro con mayor incidencia en todas las regiones del país.
Con el nuevo dato de enero, la inflación vuelve a colocarse en el centro de la agenda económica y política, en medio de un escenario de tensiones metodológicas, expectativas moderadas y una desaceleración que aún no logra consolidarse.