Por: Redacción enAgenda
La reforma laboral que obtuvo media sanción en el Senado introduce cambios en vacaciones, indemnizaciones por despido y el sistema de banco de horas, tres aspectos centrales del vínculo laboral.
Leer también: “La ley es esta”: Bullrich anticipó que no aceptarán cambios a la reforma laboral
En cuanto a las vacaciones, la norma mantiene el período general entre el 1 de octubre y el 30 de abril, pero habilita el fraccionamiento del descanso anual por acuerdo entre empleador y trabajador. Cada tramo no podrá ser inferior a siete días corridos y deberá notificarse con al menos 30 días de anticipación. Además, si las vacaciones se otorgan en forma escalonada, cada trabajador deberá acceder al menos una vez cada tres años al período de verano.
Respecto a las indemnizaciones por despido sin causa, se sostiene el esquema de un mes de sueldo por año trabajado o fracción mayor a tres meses. La base de cálculo será la mejor remuneración mensual normal y habitual, excluyendo conceptos no mensuales como el aguinaldo. Se establece un tope equivalente a tres veces el salario promedio del convenio colectivo aplicable y un piso no inferior al 67% de la remuneración mensual.
La ley permite que, por convenio colectivo, el régimen pueda ser sustituido por un fondo o sistema de cese laboral. Además, habilita el pago en cuotas de indemnizaciones fijadas por sentencia judicial: hasta seis cuotas para grandes empresas y hasta doce para micro, pequeñas y medianas, ajustadas por IPC más un 3% anual.
En relación con la jornada laboral, se formaliza el banco de horas, que permite compensar jornadas más extensas con otras de menor carga dentro de los límites legales. La prestación de horas extras deberá ser voluntaria y quedar registrada por escrito. El régimen deberá respetar los descansos mínimos de doce horas entre jornadas y treinta y cinco horas semanales.
La reforma también introduce cambios en licencias por enfermedad y crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), destinado a garantizar el pago de indemnizaciones a trabajadores registrados con al menos un año de antigüedad.
El proyecto ahora será debatido en la Cámara de Diputados, donde podría recibir modificaciones antes de su eventual sanción definitiva.