Por: redacción enAgenda
El empresario Elon Musk, CEO de SpaceX, anunció un giro estratégico en los planes de su compañía aeroespacial: antes de avanzar con la colonización de Marte, buscará construir una ciudad autosuficiente en la Luna durante la próxima década.
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El anuncio fue realizado a través de su cuenta en X, donde explicó que el nuevo objetivo responde a razones operativas, logísticas y estratégicas que hacen más viable establecer primero una presencia permanente en el satélite natural de la Tierra.
Musk detalló que uno de los factores clave es la frecuencia de las ventanas de lanzamiento. Mientras que los viajes a Marte solo pueden realizarse aproximadamente cada 26 meses, las misiones hacia la Luna tienen oportunidades de lanzamiento cada diez días.
Esta diferencia permitiría:
Mayor continuidad en las misiones
Desarrollo más rápido de infraestructura
Capacidad de enviar suministros y personal con mayor regularidad
Menor riesgo logístico ante fallos o emergencias
Además, la cercanía de la Luna facilitaría el mantenimiento de operaciones complejas y el ensayo de tecnologías necesarias para futuras colonizaciones más lejanas.
El plan contempla la creación de una base capaz de sostener vida humana de forma permanente, incluyendo:
Viviendas para astronautas y personal técnico
Sistemas autónomos de energía y soporte vital
Centros de datos
Plataformas dedicadas al desarrollo de inteligencia artificial
Esta infraestructura serviría como plataforma de prueba para futuras misiones interplanetarias, incluyendo la eventual colonización de Marte.
El cambio de prioridades también está relacionado con los retrasos del Starship, el cohete clave para las misiones de larga distancia.
Al mismo tiempo, la carrera espacial privada se intensifica con la participación de compañías como Blue Origin, fundada por Jeff Bezos, que también busca establecer presencia humana sostenida en la Luna.
El secretario general de la ONU, António Guterres, cuestionó este tipo de iniciativas al señalar que “no existe un planeta B”, remarcando que los esfuerzos deberían centrarse en resolver los problemas ambientales y sociales de la Tierra.
La decisión de SpaceX no implica abandonar Marte, sino posponer su colonización mientras desarrolla tecnología, experiencia y logística en un entorno más accesible.
Si el plan avanza según lo previsto, la próxima década podría marcar el inicio de la primera ciudad humana fuera de la Tierra, con la Luna como el primer paso hacia la expansión interplanetaria.