Por: Redacción enAgenda
La renuncia de Marcelo Gallardo no puede entenderse sin mirar los números del segundo ciclo. Si la primera etapa estuvo marcada por 14 títulos y una hegemonía internacional, el regreso iniciado en agosto de 2024 terminó condicionado por una caída abrupta en el rendimiento.
El presente inmediato fue determinante: River acumuló 11 derrotas en sus últimos 15 partidos, la peor racha entre los equipos de Primera División en ese lapso. En el Torneo Apertura 2026, el equipo marcha décimo en la Zona B con apenas siete puntos, fuera de los puestos de clasificación a los playoffs.
En la tabla anual, además, quedó relegado al puesto 20, a ocho unidades del líder, Independiente Rivadavia, comprometiendo la clasificación a las copas internacionales de 2027.
En términos globales, el segundo ciclo cerró con 85 partidos dirigidos: 35 victorias, 32 empates y 18 derrotas. El contraste con la primera etapa (2014-2021) es elocuente: entonces fueron 424 encuentros, 228 triunfos, 111 empates y 85 caídas, con una efectividad cercana al 54% y 14 títulos, entre ellos dos Copas Libertadores.
El quiebre emocional se profundizó tras la eliminación en la Copa Libertadores ante Palmeiras. Hasta ese momento, los números eran competitivos; después, el equipo encadenó diez derrotas en trece partidos. En el medio también sufrió una caída ante Boca Juniors en La Bombonera, la única derrota en superclásicos durante su segundo mandato.
El desgaste quedó expuesto incluso en gestos. Tras la derrota ante Vélez Sarsfield en el estadio José Amalfitani, Gallardo suspendió la conferencia de prensa y se retiró sin declaraciones, una señal que anticipaba el desenlace.
La dirigencia le había renovado el contrato hasta diciembre de 2026 hace apenas unos meses. Sin embargo, la sucesión de eliminaciones -incluida la salida temprana en la Libertadores y la participación en la Copa Sudamericana tras no clasificar al máximo certamen continental- terminó por volver insostenible la continuidad.
El jueves, ante Banfield, no solo se cerrará un ciclo. También se abrirá una etapa de reconstrucción para un club que, tras haber tocado la cima de América bajo el liderazgo del Muñeco, hoy busca reencontrarse con una identidad competitiva que parece haberse diluido en este segundo capítulo.