Por: Redacción EnAgenda
El Senado debatirá este viernes el proyecto de reforma laboral que ya cuenta con media sanción de Diputados y que, además de modificar aspectos del régimen de trabajo, incorpora una serie de cambios tributarios orientados a reducir la carga impositiva sobre distintos bienes y servicios.
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Entre las principales medidas se encuentra la eliminación del impuesto interno —conocido como “impuesto al lujo”— que actualmente alcanza a autos, servicios de telefonía móvil, seguros, aeronaves y embarcaciones. La quita del tributo podría traducirse en reducciones en los precios finales, aunque el impacto dependerá de cada sector y de cuánto de esa baja se traslade al consumidor.
En el caso de los servicios de telefonía móvil, el tributo tiene una carga efectiva del 5,26%. Según especialistas, su eliminación implicaría una reducción cercana al 5% en el valor de los abonos.
Por ejemplo, en un plan estándar de 10 gigas con un costo mensual de $47.990, la eliminación del impuesto podría generar un ahorro aproximado de $2.400 por mes.
Uno de los sectores más impactados sería el automotor. Actualmente, el impuesto interno alcanza a vehículos con precios superiores a $103.000.000 y aplica una alícuota del 18%.
Si el tributo se elimina, un vehículo que hoy cuesta $125.000.000 podría bajar a alrededor de $108.000.000, lo que representa una reducción cercana al 15%.
La medida beneficiaría directamente a los autos de alta gama, pero también podría influir en otros segmentos, como pick-ups medianas en sus versiones más equipadas, al generar un reacomodamiento general de precios.
En el caso de aeronaves y embarcaciones, el impuesto tiene una alícuota nominal del 20%, que en la práctica equivale a una carga efectiva cercana al 25%.
Su eliminación implicaría una reducción inmediata de ese porcentaje, especialmente en las operaciones de importación directa. Sin embargo, cuando intervienen intermediarios, parte de esa baja podría no trasladarse completamente al precio final.
El proyecto también elimina el impuesto interno del 2,5% que grava determinadas pólizas de seguro. Esto debería traducirse en una reducción en el costo de esos servicios, siempre que las compañías trasladen la baja impositiva.
La eliminación del impuesto interno depende de la aprobación definitiva del proyecto en el Senado. De convertirse en ley, entrará en vigencia el mes siguiente a su publicación en el Boletín Oficial.
Si la norma se publica a fines de febrero, las reducciones podrían comenzar a aplicarse en marzo. De lo contrario, el impacto se verá reflejado a partir de abril.
El oficialismo confía en lograr la sanción definitiva y avanzar con una reforma que, además de modificar el esquema laboral, apunta a reducir impuestos y estimular el consumo en determinados sectores de la economía.