Por: Redacción enAgenda
El presidente Javier Milei analizó la guerra en Medio Oriente y aseguró que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán responde a motivos geopolíticos y no a una disputa por recursos energéticos. En ese contexto, consideró que la escalada bélica tendrá efectos temporales en la economía global, pero derivará en una reconfiguración del mapa político internacional.
“A diferencia de lo que escucho y leo de distintos analistas que creen que esto es una pelea por el petróleo... es una argumentación conceptualmente muy pobre y errada”, afirmó el mandatario en declaraciones radiales. Según explicó, “la perspectiva de Estados Unidos es exclusivamente la geopolítica: por un lado busca afianzar la hegemonía sobre el bloque de las Américas y por otro lado tiene que ver con el terrorismo internacional”.
En ese marco, Milei sostuvo que Irán representa un riesgo para la estabilidad global. “Irán estaba enriqueciendo uranio y, de no ser por la valentía del presidente Donald Trump, hubiera alcanzado poderío militar con el riesgo que eso implica para el mundo”, afirmó.
El Presidente también acusó al régimen iraní de financiar actividades terroristas en la región. “Irán se dedica a financiar el terrorismo internacional, por ejemplo en Latinoamérica con Cuba y Venezuela, y desde ahí expanden el terrorismo al resto de la región”, señaló.
Respecto al impacto económico del conflicto, el mandatario estimó que “es de esperar que la guerra tenga un corto alcance”, aunque advirtió que podría provocar “un deterioro transitorio que puede tener la economía mundial, pero la consecuencia será un reordenamiento político muy fuerte”.
En ese nuevo escenario, Milei consideró que China podría quedar más aislada a nivel internacional. “China va a quedar más aislada porque caerán muchos de sus socios, que son malos socios y ensucian el nombre de China. Entonces, la situación va a ser más pura y limpia”, concluyó.