Por: Redacción enAgenda
El consumo de carne vacuna en la Argentina volvió a marcar un mínimo histórico en las últimas dos décadas. Según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra), en los últimos doce meses el consumo per cápita se ubicó en 47,3 kilos anuales, con una baja interanual del 2,5%.
El dato confirma una tendencia sostenida a la baja desde el pico de 69,4 kilos registrado en 2008. En comparación con 2005, cuando el consumo rondaba los 62,2 kilos por persona, la caída es cercana a los 15 kilos por habitante.

El informe también advierte un cambio estructural en el destino de la producción: mientras entre 2011 y 2015 el mercado interno absorbía más del 90% de la carne, en 2024 esa participación cayó al 68% y para 2026 se proyecta una leve recuperación hasta el 72,9%.
Entre enero y febrero de 2026, la producción de carne vacuna cayó un 9,1% interanual, con un total de 457 mil toneladas. En paralelo, los precios mostraron una fuerte aceleración.
En el mercado de Cañuelas, el valor del animal en pie subió un 8,5% en febrero respecto a enero y acumula un incremento interanual del 72,7%, alcanzando su mayor precio relativo en 15 años frente al índice mayorista.
En góndola, el impacto también se hizo sentir: los cortes de carne registraron una suba del 12% en los primeros dos meses del año, el doble que la inflación general.
La caída de la faena también refleja la contracción del sector. En febrero se procesaron 924.300 animales, un 10,7% menos que un año atrás, en uno de los niveles más bajos para ese mes en casi cinco décadas.
Factores climáticos como la sequía prolongada entre 2021 y 2024 y las inundaciones posteriores afectaron el stock ganadero y redujeron la oferta, presionando aún más sobre los precios.
En contraste, las exportaciones muestran un desempeño positivo. En el primer bimestre del año se enviaron al exterior 124 mil toneladas, un 6,6% más que en 2025.
El precio promedio de exportación también creció con fuerza y alcanzó los USD 7.362 por tonelada, impulsando los ingresos del sector, que aumentaron un 47,6% interanual.
La mejora se explica tanto por el aumento de precios internacionales como por un mayor volumen exportado, en un contexto donde la demanda externa gana peso frente al mercado interno.