Este martes, el intendente Julio Alak inauguró oficialmente la plazoleta Víctor Basterra en la intersección de las calles 528 bis y 115, en la localidad de Tolosa. El evento formó parte de las actividades oficiales por el 24 de marzo.

Durante la jornada, que contó con la presencia de organismos de derechos humanos y familiares, se descubrió una placa que conmemora a 54 hombres y mujeres de Tolosa desaparecidos o asesinados por la última dictadura. “Agradecemos la iniciativa de los vecinos y vecinas de concretar este reconocimiento en busca de preservar la memoria colectiva”, destacó Alak.
El jefe comunal subrayó la importancia de estos espacios para "honrar la historia de lucha y resistencia en el barrio". La inauguración se integra a una agenda municipal que incluye intervenciones urbanas, jornadas educativas y homenajes en diversos puntos estratégicos de la capital bonaerense.
El nombre de la nueva plazoleta rinde tributo a una figura central para la justicia argentina. Víctor Basterra, obrero gráfico y militante peronista de Tolosa, fue secuestrado en 1979 y trasladado a la ESMA. Allí, fue sometido a trabajo esclavo en el sector de documentación, donde los marinos lo obligaban a falsificar identificaciones.
Sin embargo, Basterra convirtió su cautiverio en un acto de resistencia histórica. Arriesgando su vida, comenzó a realizar copias extra de las fotografías de los represores y negativos de los operativos. Hacia el final de la dictadura, logró sacar este archivo clandestino escondiendo el material entre su ropa durante sus salidas vigiladas.

Tras el regreso de la democracia, entregó ese registro a la CONADEP. Esas imágenes fueron pruebas irrefutables en el Juicio a las Juntas de 1985 y procesos posteriores, ya que permitieron identificar los rostros de los "verdugos" que operaban bajo seudónimos. Gracias a su determinación, se rompió el muro de impunidad sobre los crímenes cometidos en el centro clandestino más emblemático del país.