Por: Redacción enAgenda
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una tregua de dos semanas con Irán y aseguró que el régimen no podrá continuar con el enriquecimiento de uranio, en el marco de un acuerdo alcanzado tras días de máxima tensión en Medio Oriente.
“El país no enriquecerá más uranio”, afirmó el mandatario, quien además sostuvo que Washington trabajará junto a Teherán para eliminar los restos del programa nuclear iraní en instalaciones que fueron bombardeadas por Estados Unidos durante el conflicto del año pasado.
El acuerdo fue sellado sobre el filo del ultimátum impuesto por la Casa Blanca, que incluía la amenaza de una ofensiva militar a gran escala si no se alcanzaba un entendimiento. La tregua también fue respaldada por Israel y contó con la mediación de Pakistán.
Según explicó Trump, el pacto incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, lo que había sido uno de los principales focos de conflicto.
Además, el presidente estadounidense advirtió que podría imponer aranceles del 50% a los países que suministren armamento militar a Irán, como parte de una estrategia para aumentar la presión sobre el régimen.
“Serán gravados inmediatamente, sin excepciones”, señaló en un mensaje difundido en su red Truth Social.
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán se había intensificado tras la llamada Guerra de los Doce Días, en la que fuerzas norteamericanas atacaron instalaciones nucleares en Fordo, Natanz e Isfahan utilizando bombarderos estratégicos.
A partir de esos ataques, el programa nuclear iraní quedó bajo vigilancia, aunque persistían las tensiones por el nivel de enriquecimiento de uranio, que Teherán sostenía tenía fines pacíficos.
En este nuevo escenario, Trump aseguró que los restos de esas instalaciones serán destruidos y retirados, aunque hasta el momento Irán no confirmó esa versión.
Pese al anuncio del alto el fuego, la situación continúa siendo frágil. En las horas posteriores se registraron ataques con misiles y drones en distintos puntos de la región, incluyendo Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, lo que pone en duda la estabilidad del acuerdo.
Mientras tanto, las negociaciones continúan y el futuro del programa nuclear iraní sigue siendo uno de los principales puntos de tensión en la escena internacional.