El convertirse líder de la semana en Gran Hermano le trae beneficios al ganador pero también pone al jugador en difíciles decisiones.
Apenas comenzó el juego, Santiago Algorta ganó adhesiones, pero también odios, por tener que salvar a un participante de la placa de nominados y poner a otro y en estos días, Sopa Buscio quedó enfrentada a Keila Sosa.
Aunque al principio se mostró tranquila ante la decisión en vivo, de Sofía de sacarla a Luz y ponerla a ella luego explotó de bronca. En una charla con Sandra en la habitación de las mujeres manifestó su enojo por la decisión. “Después de subirme a placa a mí... Ahora cada vez que me vengan con ‘queremos que gane una mujer’... ¡la ch..., boluda! Como me lo han dicho y me lo han dicho Sopa y Luciana. Hubiera subido un hombre”, se quejó.
"Ya hacer la valija me rompe las b.... No voy a hacerme la contenta”, disparó, mientras Sandra le daba la razón. “¿Quién va a estar contento?”, lanzó. Incluso, se quejó porque sintió que muchos de sus compañeros la expusieron. “Todo el mundo viene y me dice ‘estás en GH y estás quedada’. Qué saben que si doy contenido o no”, aseguró.
"Hay un montón de cosas que quiero poder decirlas, por eso quiero que llegue ya mañana la cena de nominados”, prometió, sobre la comida a solas que tienen aquellos jugadores que están en placa y que siempre genera momentos de tensión y fuertes peleas.