La Casa Rosada analiza un cambio administrativo clave en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), el organismo sacudido por el escándalo de los audios de su entonces director ejecutivo, Diego Spagnuolo. La intención es que deje de ser un ente descentralizado y pase a la órbita del Ministerio de Salud, que conduce Mario Lugones, para controlar de manera directa los procesos de licitación.
“Estamos estudiando la viabilidad de que deje de ser un organismo descentralizado y que el Ministerio de Salud pase a tener una mayor responsabilidad sobre ella”, señaló a Infobae una alta fuente de la cúpula presidencial.
La agencia fue creada en 2017 por decreto de Mauricio Macri como organismo descentralizado, con personalidad jurídica y patrimonio propio, responsable de sus procesos licitatorios. Bajo la gestión de Spagnuolo se iniciaron 31 concursos, según el portal oficial Comprar. El mismo día que fue desplazado, también se echó a Daniel Garbellini, director de Acceso a los Servicios de Salud, conocedor de los convenios de medicamentos e insumos.
Por esa condición, los funcionarios de Salud no tenían acceso a los detalles de las licitaciones. “Ahora que lo intervenimos podemos ver los primeros números, antes no lo podíamos hacer y quedaba todo a su disposición”, explicaron desde el Gobierno. La intervención quedó a cargo de Alejandro Vilches, hombre de extrema confianza de Lugones y hasta entonces secretario de Gestión Sanitaria.
Con la llegada de Vilches, el Ministerio de Salud siente que, por primera vez, cuenta con un funcionario propio dentro de la administración de la ANDIS. Spagnuolo, designado directamente por el presidente Javier Milei, no respondía ni al exministro Mario Russo ni a Lugones.
La gran incógnita es si el Ejecutivo tiene facultades para modificar la naturaleza administrativa de la agencia, ahora que ya vencieron las facultades delegadas de la Ley Bases. Un abogado administrativista consultado explicó que el Presidente podría hacerlo en base al artículo 99, inciso 1 de la Constitución Nacional, como medida de organización interna de la Administración Pública.
El contrato con la droguería Suizo Argentina, mencionada en los audios de Spagnuolo, asciende a $78.267.474.282,95. Según el Gobierno, fue una licitación abierta y competitiva en la que también participaron Andreani, Correo Argentino y OCA.
Andreani se adjudicó el servicio de almacenamiento y preparación de vacunas, con una oferta 3% inferior al precio de referencia, mientras que Suizo Argentina obtuvo la distribución de vacunas y medicamentos, con un 17% menos que sus competidores.
El Ejecutivo aclaró que el monto total no necesariamente será desembolsado, ya que solo se factura por servicio prestado. A cuatro meses del inicio del contrato, aún no se pagó nada. Además, remarcaron que apenas el 6% de las compras de medicamentos del Ministerio se canalizan a través de esa empresa, que tiene más de un siglo de trayectoria en el mercado.
La SIGEN no intervino en el proceso porque estas licitaciones están excluidas del régimen de Control de Precios Testigo; el precio de referencia lo definió directamente el Ministerio de Salud.
Mientras tanto, el interventor Vilches deberá elaborar un informe sobre el estado administrativo y funcional de la agencia, en lo que representa el primer paso de un eventual traspaso de la ANDIS a la órbita de Salud.