domingo 28 de noviembre de 2021 - Edición Nº1089

Emprender | 3 jun 2021

134 años

Dibujos Triperos, iniciativa de la pasión


Por: Martín Raimundi

Mi nombre es Martín Raimundi, platense y tripero de sangre. Administro y promuevo un emprendimiento sin fines de lucro sobre ilustraciones de figuras reconocidas de Gimnasia y Esgrima La Plata.

¿Su origen? Difuso. Se podría decir que es simplemente un hobby que arrastro desde que soy un preadolescente en las aulas de los colegios con el que mataba el tiempo. Sin embargo, la expectativa de mi familia, las ansias de transmitir nuestra pasión por el club a los nuevos integrantes de la misma y el amor propio conforman un aglomerado de cuestiones que me llevaron a la creación de este emprendimiento cibernético, alimentado por el contexto pandémico de público conocimiento.

Mi intención inicial fue transmitirle la pasión y el amor desmesurado por Gimnasia a mi sobrino que recién comenzaba sus primeros años yendo al Bosque, por medio de dibujos de los jugadores que conformaban el plantel profesional de fútbol durante el verano del 2020. Mis ansias de poder compartir mis emociones relacionadas con el club se fusionaron con la satisfacción de reencontrarme con un viejo hobby abandonado, esta vez, fundamentado fuertemente con principios espirituales azules y blancos sumamente relevantes en mi vida.

Esta mezcla de situaciones fueron las que me llevaron a superarme con el correr el tiempo. Dentro de la incertidumbre social y política que vivimos y continuamos padeciendo, fui yendo mas allá de lo que me había propuesto en un principio: compartir mi amor por Gimnasia con un infante.

Decidí comenzar a dibujar jugadores que me hubiesen marcado de manera considerable a lo largo de mi vida. En ese entonces, cuando mi hermano mayor me propuso inaugurar una página en la red social de Instagram, ya que consideraba que debían exponerse de alguna manera. Mi pudor patológico me impidió tomar la decisión por mí mismo. Es por eso que dejé que él tomara las riendas de esta nueva aventura.

Fue desde entonces cuando el hobby comenzó a tornarse de mayor exigencia, no porque tuviesen algún tipo de rédito económico ni que tuviese que rendir cuentas a una persona determinada. Sino que es el amor que sentimos desde el inicio de nuestras vidas, que solo nosotros y nosotras comprendemos, la que me lleva todos los días a lograr una mayor excelencia. Porque la imposibilidad de asistir a nuestro amado templo, al Bosquecito, al Polideportivo y a Estancia Chica nos ha coartado la chance de poder expresar con acciones el sentimiento palpitado a cada minuto.

La emoción, la energía, la química y el aura que sentimos cada partido en el Bosque, el abrazo con conocidos amados y extraños igualmente queridos, el cántico y la sensación de sentirnos en nuestro lugar se nos fue quitado. Cierto vacío sentí en consecuencia. Parcialmente completado por medio de las exposiciones que fui realizando con el correr de los meses donde fui encontrando en mí límites más lejanos, descubriendo que, sin querer, por amor a Gimnasia sobrepasé mis expectativas y desbloqueé un objetivo el cual pasó a ser permanente: mantener y superar la creatividad y calidad de las exposiciones.

No existe contrato formal a quien debo ese objetivo, sino que es mi consciencia moral la que me impulsa a devolver a Gimnasia el lugar que ocupa en mí y en tantos triperos y triperas. Además, cualquier crecimiento que obtenga, se lo debo a mi familia. Mi hermano como principal crítico objetivo que requiere toda persona que expone su sensibilidad de manera tal que no puede abstraerse de su subjetividad para juzgar sus propias creaciones.

Y, por otro lado, mi padre, con su creatividad inalienable de su profesión de diseñador gráfico que se encuentra en constante movimiento para lograr que mis ilustraciones alcancen otros formatos como, por ejemplo: tazas, remeras, posters, entre otras.

Porque soy partidario de que la locura desenfrenada que decimos sentir por Gimnasia no debe limitarse a asistir al Bosque a cada partido y expresar durante la semana nuestros pareceres. Soy partidario de que cada persona debe encontrar su lugar para aportar, no solo monetariamente como socio ni en las elecciones cada tres años, sino, encontrar su espacio para participar de manera activa dentro del club. Cada tripero y tripera debe buscar en si mismo y aportar al crecimiento del club desde cualquier actividad en donde se sienta a gusto de poder devolver lo que siente, ya sea: artística, solidaria, laboral o económica. Desde mi lugar, busco enriquecer la cultura que rodea a Gimnasia, otros y otras realizan murales, murgas, diseños, obras de arte y muchos medios de expresión más. Sin embargo, no es suficiente con algunos pocos porque, y, citando el lema de la agrupación que supe conformar “Por y Para el Bosque”: si cada tripero/a pone lo que puede, podemos hacer todo. Somos agradecidos y agradecidas a Gimnasia, pero somos responsables de hacerlo grande.

Vivimos momentos de injusticias, desolación e incertidumbre económica y política a nivel nacional que, posiblemente, algunos puntos se encuentren en común a nivel organizativo dentro del club. Sin embargo, hoy, no es un día más, nos toca alegrarnos y festejar con nuestros pares. Debemos permitirnos la posibilidad de abstraernos durante este día de la realidad que nos rodea. Entre tantas pérdidas adulamos una nostalgia tragicómica, desde ya, que, sin esta situación de público conocimiento, personas que, hoy ausentes, estarían festejando junto a nosotros en nuestro amado templo. Pero no nos podemos dar el lujo de alicaer, como dije anteriormente, somos agradecidos agradecidas con el club de conformar la constitución de nuestro ADN, sin perjuicio de que somos responsables de hacerlo grande. Actos, como, por ejemplo: la donación de sangre y ollas populares realizados en el día de la fecha, son las que mantienen los ideales del club que queremos. No debemos limitarnos al reclamo de lo que les recaen responsabilidades oficiales, sino, apostar a la participación activa que nutra, contagie, motive y reconstruya la vida societaria y, consecuentemente, el rol sociocultural de Gimnasia a nivel local, provincial y nacional.

Sin embargo, no debemos apresarnos por las limitaciones, hoy nos encontramos más próximos entre nosotros que en otras oportunidades. Debemos mitigar los motivos que nos separan para aglomerarnos emocional y espiritualmente con el fin de compartir las alegrías pasadas y las esperanzas y expectativas de cara al futuro para lograr enriquecer el alma.

Hoy, cerramos los ojos, nos encontramos con nuestros seres queridos que nos enseñaron a vivir. Saludamos a nuestros próceres: Favaloro, Delmar, Basile, Diego, Timoteo…

Hoy estamos todos/as juntos/as. El telón de la tribuna del bosque baja, pero el volumen del cántico no se apaga… Aumenta…

El equipo sale, los papelitos camuflan de azul y blanco el verde césped. El humo que nos ahoga, pero a la vez nos empuja a que alentemos más fuerte aún.

La atmósfera que se respira te infla el pecho, aunque ya estés sin aire. El ferviente sentir te hace levitar.

Ya dejaste de ser vos. Tu individualidad desapareció en este lapso de tiempo.

Hoy, ahora, somos todos y todas el pulmón de la ciudad. Los jugadores levantan las manos: saludan a la gente… El partido recién empieza…

Felices 134 Lobo querido!

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