La Mona Jiménez regresó a los escenarios con un show multitudinario en el Complejo Forja de Córdoba, donde miles de fanáticos celebraron el Día de los Enamorados al ritmo del cuarteto. Sin embargo, la noche no estuvo exenta de sobresaltos: el intenso calor obligó al artista a frenar el espectáculo en varias oportunidades para recuperar el aire y evitar una descompensación.
El histórico cantante cordobés, cuyo nombre real es Juan Carlos Jiménez Rufino, volvió a pisar Forja este 14 de febrero en lo que fue su primer baile de 2026 en ese escenario. Vestido de rojo y fiel a su impronta inconfundible, abrió la noche con “El enamorado” y desató la euforia de un público que agotó las entradas. El repertorio incluyó clásicos como “Goma de mascar”, “Intentemos”, “Y ya ves”, “Anímate a vivir”, “Despierta corazón” y “Quédate”, en un arranque cargado de energía.
Pero el clima dentro del predio comenzó a sentirse con fuerza. El calor sofocante y el recinto colmado generaron un ambiente pesado que impactó también en el escenario. Durante la interpretación de “Se fue”, el Mandamás interrumpió antes del estribillo y, visiblemente agobiado, habló con el público.

“Yo paro cinco minutos antes que me caiga. Voy a sentarme. Vamos a cambiar el aire. Acá arriba me quedo sin aire”, expresó, pidiendo una breve pausa para hidratarse y recuperarse. La multitud respondió con aplausos y comprensión ante la situación.
Lejos de tratarse de un alto aislado, el cantante decidió reorganizar el espectáculo para priorizar su salud y la de su equipo. En lugar de un único descanso prolongado, optó por dividirlo en dos pausas de 15 minutos. “En vez de hacer una pausa de 30 minutos vamos a hacer dos de 15”, explicó, adaptando la dinámica del show a las condiciones climáticas extremas.
Pese al inconveniente, la noche continuó con normalidad y el público acompañó cada canción, en un regreso que combinó emoción, clásicos del cuarteto y un llamado de atención sobre las altas temperaturas en eventos masivos.