Por: Redacción EnAgenda
Lo que prometía ser una salida en vivo más desde Palermo terminó convirtiéndose en uno de esos momentos televisivos que hacen ruido en redes. En La Mañana con Moria, el móvil que cubría la previa del show de Franco Colapinto se cruzó con dos vecinos que, lejos de sumarse al entusiasmo general, despacharon críticas sin filtro y dejaron descolocada a Moria Casán.
Leer también: Colapinto y la Flecha de Plata: la réplica argentina que revive la era de Fangio
El cronista describía el operativo, con calles cortadas, accesos y despliegue logístico, cuando decidió sumar voces “de la calle”. Pero la respuesta fue tan directa como inesperada: “No estamos preparados para esto. Esto es un inconveniente”, lanzó la mujer. Su acompañante redobló la apuesta: “No me interesa. Para mí la Fórmula 1 tiene el mismo interés que el hockey sobre hielo”. Silencio incómodo, corte rápido del móvil y estallido en el estudio.
Lejos de incomodarse, Moria reaccionó con humor: “Amé, jajaja. Están hinchados las pelotas”, tiró entre risas, mientras el panel intentaba recomponer el clima. El momento, claro, no tardó en viralizarse, la espontaneidad de la calle contra la expectativa de un evento que será de caracter internacional con la máxima categoría del automovilismo (Fórmula 1) como protagonista.

Pero más allá de la anécdota, y del contraste entre vecinos poco convencidos y fanáticos que ya palpitan el domingo, el foco sigue puesto en Colapinto. El piloto argentino será la gran figura del Road Show en Buenos Aires, manejando el Lotus E20 de Fórmula 1 en un circuito callejero especialmente montado en Palermo, algo que no ocurre en el país desde hace más de una década (la última vez fue en 2012).
Al mismo tiempo, la exhibición tiene un peso estratégico para Argentina. El impacto de público, la organización y la respuesta general serán observados de cerca por Liberty Media y La Fórmula 1, en un contexto donde el país busca volver a tener un Gran Premio en el corto plazo. En ese sentido, la remodelación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez aparece como una pieza central para ese objetivo.
Así, entre risas televisivas, vecinos sin filtro y fanáticos que ya cuentan las horas, el show de Colapinto avanza. Más allá de cualquier crítica aislada, el evento representa una oportunidad deportiva y comercial enorme para el país. Y, quizás, un paso más para que la Fórmula 1 vuelva a correr oficialmente en la Fórmula 1. Recordemos que el último Gran Premio disputado en Argentina fue en 1998.