Por: Redacción EnAgenda
Tras el aval judicial a la reforma laboral, el Gobierno de Argentina oficializó el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), que reduce las contribuciones patronales durante cuatro años para quienes incorporen trabajadores no registrados.
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La medida se implementó mediante el decreto 315/2026, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y los ministros Sandra Pettovello y Luis Caputo.
El régimen apunta a cuatro perfiles: personas sin empleo registrado al 10 de diciembre de 2025; desempleados durante los seis meses previos; monotributistas sin actividad reciente en relación de dependencia; y trabajadores cuyo último empleo haya sido en el sector público. Las contrataciones deberán registrarse entre el 1° de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027.
El beneficio central consiste en una reducción de aportes patronales durante 48 meses, con alícuotas del 2% y 3% destinadas a distintos subsistemas, como el previsional y el de salud. La norma también establece que las incorporaciones bajo este esquema no podrán superar el 80% de la nómina total del empleador.
Para acceder, las empresas deberán estar inscriptas en la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) desde el 10 de diciembre de 2025 y cumplir con los requisitos formales. En caso de incumplimiento, deberán abonar las contribuciones adeudadas con intereses y sanciones.
La reglamentación llega luego de que la Cámara de Apelaciones del Trabajo revirtiera una cautelar que frenaba la reforma laboral, lo que habilitó al Ejecutivo a avanzar con la implementación de este tipo de medidas orientadas a fomentar el empleo registrado.