Por: Redacción enAgenda
El conflicto entre las universidades públicas y el Gobierno nacional sumará este martes un nuevo episodio con la realización de la cuarta Marcha Federal Universitaria, convocada por federaciones docentes, sindicatos nodocentes, rectores nucleados en el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y organizaciones estudiantiles de todo el país. La jornada en La Plata se desarrollará además en el marco de un nuevo paro universitario docente.
La movilización surge en medio de un escenario de fuerte tensión por la falta de aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso y respaldada judicialmente, pero que según denuncian desde el sector académico continúa sin ejecutarse. A esto se suma el deterioro salarial de docentes y nodocentes, que los gremios consideran uno de los más profundos de los últimos años.
Desde las organizaciones universitarias aseguran que la situación presupuestaria atraviesa un momento crítico y advierten que el funcionamiento de las universidades nacionales se encuentra cada vez más comprometido. El conflicto ya impacta de lleno en el calendario académico, atravesado por reiteradas jornadas de paro y medidas de fuerza durante el cuatrimestre.

En ese contexto, la CONADU resolvió profundizar el plan de lucha que viene llevando adelante desde hace meses. Entre los principales reclamos aparecen la inmediata implementación de la Ley de Financiamiento Universitario, una recomposición salarial urgente para trabajadores docentes y nodocentes, y una actualización de las becas estudiantiles, afectadas por la inflación.
El respaldo a la protesta también fue ratificado por el CIN, desde donde remarcaron que, ante la falta de respuestas concretas del Ejecutivo, la movilización se convirtió en una herramienta necesaria para defender el sistema universitario público.
Desde La Plata viajarán columnas de ADULP, ATULP y la Federación Universitaria de La Plata (FULP), que participarán de la concentración central en la Ciudad de Buenos Aires junto a delegaciones de distintas provincias.
Mientras tanto, el Gobierno nacional mantiene su política de ajuste sobre el presupuesto universitario. Desde la Casa Rosada insisten en la necesidad de auditar el funcionamiento y las cuentas de las universidades, aunque desde el sector educativo sostienen que ese planteo busca desviar el eje del debate sobre el desfinanciamiento.
La expectativa de la comunidad universitaria está puesta en la masividad de la marcha y en la posibilidad de abrir una instancia de negociación que permita revertir una situación que, aseguran, amenaza el funcionamiento del sistema público de educación superior.