Por: Redacción enAgenda
La crisis energética que atraviesa gran parte de la provincia de Buenos Aires sigue impactando con fuerza en La Plata, donde la disponibilidad de GNC continúa siendo limitada y sin perspectivas inmediatas de mejora.

La reducción del suministro obligó a restringir la actividad de numerosas estaciones de servicio, generando una fuerte concentración de la demanda en los pocos puntos que permanecen operativos. Como consecuencia, durante los últimos días se repitieron extensas filas de autos y largas esperas para poder cargar combustible.
El escenario afecta especialmente a quienes utilizan el GNC como herramienta de trabajo. Taxistas, remiseros y transportistas advierten que la situación provoca pérdidas económicas y dificulta la prestación normal de servicios en la ciudad.
Desde la distribuidora Camuzzi sostienen que las medidas responden al aumento del consumo residencial provocado por las bajas temperaturas. El objetivo es garantizar el abastecimiento domiciliario durante la ola de frío que atraviesa gran parte del país.
Mientras tanto, las restricciones alcanzan a la mayoría de las bocas de expendio de la región y las estaciones que continúan vendiendo combustible lo hacen con volúmenes significativamente inferiores a los habituales. Ante este panorama, la incertidumbre crece entre los usuarios, ya que todavía no existe una fecha definida para la normalización del servicio.