Por: Redacción EnAgenda
La crisis energética provocada por la alta demanda de gas durante la ola de frío dejó de afectar únicamente a las estaciones de servicio y comenzó a golpear con fuerza a la industria. En La Plata, Berisso y Ensenada, al menos tres empresas de relevancia regional se vieron obligadas a paralizar o reducir significativamente su producción debido a las restricciones impuestas para priorizar el abastecimiento de hogares, escuelas y hospitales.
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Según confirmó el presidente de la Unión Industrial del Gran La Plata (UIGLP), Alejandro Campodónico, las compañías alcanzadas por la medida son Cerámica Fanelli, Copetro y Cerámica Ctibor, todas con contratos de suministro de gas afectados por las disposiciones de Camuzzi. La situación se enmarca en una demanda récord de consumo que llevó al sistema energético a restringir el servicio a usuarios considerados no prioritarios.
Uno de los casos más delicados es el de Cerámica Ctibor, histórica fabricante de ladrillos huecos de la región. Su presidenta, Eugenia Ctibor, confirmó que las plantas se encuentran completamente detenidas desde la semana pasada. “Ya estamos en consumo cero. Las plantas están sin producción”, explicó la empresaria, quien remarcó que es la primera vez en la historia de la firma que la actividad debe paralizarse totalmente por falta de gas.
La empresaria también advirtió sobre el impacto económico de la medida en un contexto ya complejo para la construcción. Según indicó, el sector acumula una caída cercana al 40% en los despachos durante el último año y medio. La interrupción productiva afecta además a una empresa que emplea a unas 130 personas y que ahora enfrenta dificultades para planificar su actividad ante la incertidumbre sobre la normalización del suministro.
Camuzzi explicó que el problema no radica en la producción de gas, impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta, sino en las limitaciones de transporte. Los gasoductos operan al máximo de su capacidad y no logran trasladar todo el volumen requerido cuando las bajas temperaturas disparan la demanda. Como consecuencia, las restricciones alcanzan tanto a industrias como a estaciones de GNC, profundizando una crisis que mantiene en alerta a sectores productivos y trabajadores de toda la región.