Por: Redacción enAgenda
La ciencia argentina consiguió un avance histórico con el nacimiento del primer cerdo genéticamente modificado para trasplantes de órganos humanos en América Latina.
El proyecto fue desarrollado por especialistas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), que lograron obtener un lechón clonado con tres genes desactivados, una modificación diseñada para reducir el rechazo inmunológico cuando, en un futuro, sus órganos puedan ser utilizados en personas.
El procedimiento convierte a la Argentina en uno de los pocos países del mundo capaces de desarrollar esta tecnología, hasta ahora lograda únicamente en Estados Unidos y China.
El objetivo del proyecto es enfrentar uno de los mayores desafíos de la medicina: la escasez de órganos para trasplantes.
Según datos del INCUCAI, más de 7.000 personas esperan un trasplante en Argentina, mientras que la OMS estima que actualmente solo se cubre alrededor del 10% de la demanda mundial.
Los investigadores eligieron al cerdo porque posee órganos con características anatómicas y fisiológicas muy similares a las humanas.
El equipo de la UNSAM realizó la edición genética y la clonación de los embriones, mientras que la UBA llevó adelante todo el proceso reproductivo hasta el nacimiento del animal.
Para concretar el procedimiento se implantaron 120 embriones genéticamente modificados en una cerda receptora mediante técnicas quirúrgicas de baja invasión.
El grupo de la UNSAM, afirma que sumará siete genes más para hacer que el órgano del cerdo sea más compatible con el organismo humano receptor, como ya se ha logrado en casos de Estados Unidos. Aunque el nacimiento representa un hito científico, los especialistas remarcan que todavía faltan varios años de investigación antes de realizar trasplantes en seres humanos.
El equipo ya trabaja en nuevas modificaciones genéticas para aumentar la compatibilidad de los órganos y adaptar su tamaño al cuerpo humano, además de avanzar en los estudios que deberán ser aprobados por los organismos reguladores.