Por: Redacción enAgenda
La Selección Argentina sufrió mucho más de lo esperado, pero terminó festejando. En un partido cargado de tensión y dramatismo, el equipo de Lionel Scaloni derrotó 3-2 a Cabo Verde gracias a un gol en contra de Diney Borges en el segundo tiempo suplementario tras un cabezazo de Cristian Romero y se metió en los octavos de final del Mundial, donde enfrentará a Egipto.
El encuentro comenzó favorable para la Albiceleste. A los 28 minutos del primer tiempo, Lionel Messi abrió el marcador tras controlar de manera magistral un largo pase de Lisandro Martínez y definir con categoría ante el arquero Vozinha.
Sin embargo, el complemento cambió por completo el desarrollo del partido. Deroy Duarte empató para Cabo Verde a los 13 minutos y obligó a Argentina a redoblar esfuerzos para evitar una eliminación inesperada.
En el tiempo suplementario volvió a aparecer Lisandro Martínez para marcar el 2-1 con un sablazo tras un córner de Messi, pero la alegría duró poco. Sidny Cabral convirtió un verdadero golazo para establecer el 2-2 y volver a poner contra las cuerdas al vigente campeón del mundo.
Cuando todo hacía pensar que la definición se resolvería por penales, llegó la jugada decisiva. En tiempo agregado del segundo suplementario, un centro argentino terminó con un cabezazo de Cuti Romero que rebota en la mano de Borges desviando la pelota a su propio arco para decretar el 3-2 definitivo y desatar el desahogo de jugadores e hinchas.
Argentina avanzó así a los octavos de final, donde se medirá con Egipto, que previamente había eliminado a Australia desde el punto del penal.
La clasificación dejó más dudas que certezas desde lo futbolístico, pero mantuvo intacto el sueño mundialista. Y, como no podía ser de otra manera para los más supersticiosos, tampoco faltó espacio para la creyentes y amantes de la literatura: la Selección recibió una "ayuda" de Jorge Luis Borges desde arriba.
Entre el sufrimiento y la casualidad, Argentina encontró el camino hacia la siguiente ronda.