Por: Redacción enAgenda
El publicista Ramiro Agulla falleció este miércoles tras agravarse un cuadro de neumonía que derivó en un shock séptico. Considerado uno de los creativos más importantes de la publicidad argentina de las últimas décadas, fue el responsable de campañas que trascendieron la pantalla para convertirse en parte de la cultura popular, como "La llama que llama", "Gueropa", "El Oso" de Quilmes y el recordado spot "Dicen que soy aburrido" de Fernando de la Rúa.

Ramiro Agulla y Carlos Baccetti recibiendo una distinción por su trayectoria.
Nacido en Río Gallegos en 1964 y radicado desde muy chico en Buenos Aires, Agulla comenzó su carrera en pequeñas agencias hasta consolidar una de las sociedades más exitosas de la industria junto a Carlos Baccetti. En 1994 fundaron Agulla & Baccetti, una agencia que trabajó para marcas como Coca-Cola, Telecom, Quilmes, Renault, OCA e Itaú y que llegó a ser reconocida entre las mejores del mundo por el prestigioso Gunn Report.
Además de revolucionar la publicidad comercial, Agulla fue uno de los pioneros del marketing político moderno en Argentina. En 1999 creó la campaña "Dicen que soy aburrido" para la candidatura presidencial de Fernando de la Rúa, una estrategia que transformó una de las principales críticas al candidato en su mayor fortaleza comunicacional.
Años más tarde también estuvo detrás del recordado "Vamos Menem" y asesoró campañas de dirigentes como Francisco de Narváez, Sergio Massa, Sebastián Piñera, Vicente Fox y John McCain.

Su creatividad también dejó piezas inolvidables como "La llama que llama", que convirtió a sus personajes en un fenómeno popular, y "Gueropa", el comercial de Renault Clio que ganó un León de Oro en Cannes y marcó una época en la publicidad argentina de los años 2000.
Tras conocerse la noticia, Carlos Baccetti lo despidió en redes sociales con un mensaje cargado de emoción: "Feliz viaje hermano". Más tarde publicó otra imagen de la histórica agencia y escribió: "Solo cambia la ubicación del logo... pero los amigos no desaparecen... solo mueren. Siempre vivo para mí".
La muerte de Ramiro Agulla cierra un capítulo fundamental de la comunicación argentina. Con campañas que atravesaron la publicidad, la política y la cultura pop, dejó un legado que sigue siendo estudiado en facultades de comunicación y recordado por millones de argentinos.