Por: Redacción enAgenda
La escalada internacional en los precios de la energía, impulsada por el conflicto en Medio Oriente, podría tener consecuencias directas sobre la economía argentina. Un informe elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyectó que el aumento de los combustibles podría agregar entre 0,9 y 2,5 puntos porcentuales a la inflación del país durante 2026.
El organismo analizó distintos escenarios vinculados al encarecimiento del petróleo y advirtió que, además de reflejarse en el precio de las naftas y el gasoil, el impacto alcanzaría a toda la cadena productiva y logística.
Los combustibles son un insumo clave para el transporte de mercaderías, la producción industrial y la actividad agropecuaria. Por ese motivo, un incremento sostenido en su valor suele trasladarse al precio final de alimentos, bienes y servicios, generando una mayor presión sobre el índice de precios al consumidor.

La CEPAL planteó que el efecto dependerá de la evolución del mercado internacional del petróleo y de las medidas que adopte el Gobierno para amortiguar el impacto. En un escenario moderado, la inflación recibiría un impulso cercano a los 0,9 puntos porcentuales, mientras que en un contexto más adverso el incremento podría alcanzar los 2,5 puntos.
El informe también señala que el alza de los combustibles no solo encarece el transporte interno, sino que también incrementa los costos de los productos importados y de los fletes internacionales, lo que amplifica el efecto inflacionario sobre la economía.
La advertencia llega en un contexto en el que la evolución de los precios continúa siendo uno de los principales desafíos económicos del país. De concretarse los escenarios más desfavorables, el incremento del costo de la energía podría convertirse en uno de los factores que complique la desaceleración de la inflación durante el segundo semestre del año.