Por: Redacción enAgenda
La clasificación de la Selección argentina a las semifinales del Mundial 2026 dejó una imagen que rápidamente comenzó a recorrer las redes sociales. Finalizado el triunfo por 3-1 ante Suiza en el Arrowhead Stadium de Kansas City, Lionel Messi volvió a protagonizar uno de los momentos más buscados por todos sus rivales: el intercambio de camisetas.

El afortunado fue Johan Mazambi, delantero de apenas 20 años y una de las revelaciones de la selección suiza, quien no pudo jugar ante Argentina por una lesión en la rodilla izquierda sufrida en el partido frente a Colombia.
En los pasillos del estadio, los periodistas captaron al joven caminando con la camiseta número 10 de Argentina, quien le pidieron que la muestre y Mazambi desplegó la casaca de Messi con una enorme sonrisa.

El delantero había sido una de las grandes figuras de Suiza durante el torneo, donde convirtió tres goles, dos frente a Bosnia-Herzegovina y otro ante Canadá.
El suizo no fue el único privilegiado. La leyenda italiana Roberto Baggio, campeón del mundo con Italia en 1994 y presente en Estados Unidos siguiendo el Mundial, también recibió una camiseta de manos del capitán argentino.

A través de sus redes sociales, el histórico futbolista agradeció el gesto.
"Gracias Leo por tu precioso regalo y por tu cariño. Te quiero, amigo mío", escribió Baggio.
Después del encuentro, el capitán argentino comenzó a palpitar el duelo de semifinales frente a Inglaterra.
"Jugar contra Inglaterra es especial porque es una potencia. En lo personal, es la primera vez que voy a jugar contra ellos. Va a ser lindo vivir una semifinal de Copa del Mundo contra una gran selección", expresó.
Sobre el desarrollo del partido ante Suiza, el rosarino reconoció las dificultades que atravesó el equipo de Lionel Scaloni.
"Fue un partido difícil. Ellos nos igualaban, nosotros no podíamos jugar y era muy intenso. Lo importante es que terminó bien y dimos un pasito más", concluyó el capitán argentino
Ahora el 10 deberá descansar tras el desgaste realizado en los 120 minutos, y recuperarse de cara a lo que será uno de los partidos más importantes de la historia.