Por: Redacción enAgenda
La semifinal entre Argentina e Inglaterra del Mundial 2026 tendrá un condimento tan inesperado como histórico. A pesar de una carrera de más de dos décadas, Lionel Messi nunca enfrentó al seleccionado inglés, por lo que el próximo miércoles, en Atlanta, disputará el primer partido de su vida ante uno de los rivales más emblemáticos del fútbol mundial.
El propio capitán argentino confirmó el dato tras la clasificación ante Suiza y reconoció que será un encuentro muy especial.
"Jugar contra Inglaterra es especial porque es una potencia. En lo personal, es la primera vez que voy a jugar contra ellos. Jugué contra todos, menos contra Inglaterra. Va a ser lindo vivir una semifinal de Copa del Mundo contra una gran selección", expresó.
Además, recordó que la histórica rivalidad entre ambos países siempre la vivió desde afuera.
"Todo lo que recuerdo de esos partidos históricos es por videos e imágenes que los argentinos vemos constantemente. Pero este grupo está acostumbrado a jugar esta clase de partidos, sea cual sea el rival."
Aunque resulte difícil de creer, Messi estuvo muy cerca de enfrentar a Inglaterra una vez.

El 12 de noviembre de 2005, Argentina e Inglaterra disputaron un amistoso en Ginebra, Suiza. Aquella noche, el equipo de José Pékerman cayó 3-2 pese a comenzar ganando con goles de Hernán Crespo y Roberto Ayala. Wayne Rooney había marcado el empate parcial y, sobre el final, Michael Owen anotó un doblete para darle la victoria al conjunto inglés.
Messi integraba la convocatoria, pero debió ver el partido desde la platea. El rosarino estaba suspendido para encuentros amistosos luego de haber sido expulsado apenas segundos después de debutar con la Selección mayor frente a Hungría, en agosto de ese mismo año.
Desde entonces, el destino nunca volvió a cruzar a ambas selecciones mientras el capitán estuvo en cancha.
La última vez que Argentina e Inglaterra se enfrentaron en una Copa del Mundo fue hace 24 años, el 7 de junio de 2002, durante la fase de grupos del Mundial de Corea-Japón.
Aquel partido terminó con triunfo inglés por 1-0, gracias a un penal convertido por David Beckham, en una de las revanchas más recordadas de la histórica rivalidad entre ambos seleccionados.

Ahora, más de dos décadas después, volverán a verse las caras en un escenario mucho más trascendente: una semifinal del Mundial y con Lionel Messi, por primera vez, como protagonista dentro de la cancha.