La economía de las pequeñas y medianas empresas sigue sin recuperarse. Según el informe Radar PyME correspondiente al segundo trimestre de 2026, elaborado por la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), el sector atraviesa un panorama marcado por la caída del consumo, el aumento de los costos y un deterioro de la actividad que también impacta en el empleo.
El relevamiento, realizado sobre 255 empresas de 19 provincias entre abril y junio de este año, refleja que la mejora de algunas variables macroeconómicas todavía no logra trasladarse a la economía real. En ese contexto, predominan las expectativas negativas de los empresarios respecto del rumbo económico y de la evolución de sus propios negocios bajo el modelo impulsado por el gobierno de Javier Milei.
Uno de los datos más preocupantes es el desempeño de las ventas. El 46,7% de las PyMEs consultadas aseguró que vendió menos en volumen que durante el trimestre anterior, lo que confirma que el mercado interno continúa sin recuperarse.

La caída de la demanda repercute directamente sobre la rentabilidad de las empresas. Según el informe, el 32,2% operó con pérdidas, siendo la industria manufacturera el sector más afectado.
Aunque la inflación mostró una desaceleración en los últimos meses según el INDEC, 9 de cada 10 empresarios advierten que sufrieron aumentos de costos y que muchas no lograron trasladarlos completamente a los precios de venta. Esa diferencia continúa reduciendo los márgenes de rentabilidad del sector.

A esto se suma un dato que refleja la falta de dinamismo económico: el 45,4% de la capacidad productiva permanece ociosa, lo que significa que casi la mitad del potencial de producción de las PyMEs no está siendo utilizado.
El informe también refleja que la contratación de personal continúa prácticamente paralizada. La mayoría de las PyMEs consultadas aseguró que no tiene previsto incorporar trabajadores en los próximos seis meses, mientras que el empleo mostró una nueva caída durante el segundo trimestre, en línea con el freno de la actividad económica.

En ese contexto, las perspectivas tampoco invitan al optimismo. Apenas el 19,2% de las empresas manifestó que planea realizar inversiones durante los próximos seis meses, una cifra que refleja un modelo de supervivencia frente el escenario económico.
Quizás uno de los indicadores más contundentes del estudio es el relacionado con las expectativas empresariales. De acuerdo con ENAC, el 61,6% de los empresarios considera que la situación económica del país empeorará durante 2026, mientras que la evaluación de la gestión económica nacional también se mantiene mayoritariamente negativa: el 65,1% calificó con entre 1 y 3 puntos sobre 10 la administración económica del Gobierno nacional.
Más allá de algunos indicadores macroeconómicos que muestran señales de estabilización, el Radar PyME concluye que la economía real continúa atravesando una etapa de fragilidad.
La combinación de ventas deprimidas, aumento de costos, capacidad ociosa elevada, menor empleo y escasa inversión configura un escenario en el que parece no haber recuperación para la mayoría de las pequeñas y medianas empresas argentinas con el modelo económico que propone Milei.
Argentina es el país con mayor deuda con el FMI. Esta semana su titular, Kristalina Georgieva, visitó Vaca Muerta.
La caída del poder adquisivo y de ventas; el no acceso a créditos para la inversión y la apertura de importaciones insdiscriminadamente con mercados a los que es imposbile competir, son algunas de las condiciones que llevaron al cierre de más de 26.400 empresas en lo que va la gestión del gobierno nacional.
Mientras muestran crecimiento en la macro y el desarrollo de sectores como la minería y el agro, el entramado productivo argentino continúa destruyéndose. Las PyMEs son las que más empleo registrado generan en el país, y su caída sigue sin parar.