Las familias argentinas en estado de morosidad es el nuevo fenómeno de la argentina libertaria. El número es alarmante, ya que se trata de la mitad de los argentinos. La Rioja, San Luis y Santa Cruz, las provincias más afectadas
El paisaje de la administración del presidente Javier Milei arroja un nuevo fenómeno social: argentinos en estado de morosidad. Es algo inédito en la historia de la República Argentina y supera con creces las estadísticas de la crisis argentina del 2001.
El problema se quintuplico en los últimos 18 meses en estado transversal, incluye: bancos, fintech, tarjetas no bancarias, casas de electrodomésticos. Los atrasos mayores a tres meses alcanzaron casi un tercio del total, informó hoy el diario La Nación.
Milei intento evadir el problema al marcar que “es un problema entre privados” y que “nadie les puso una pistola en la cabeza” para que tomen los créditos; el ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que esos 20 millones de nuevos morosos eran ávidos especuladores financieros que esperaban una nueva devaluación del dólar.
La explicación más sencilla es la pérdida del poder adquisitivo y el deterioro del salario.
“El golpe en los hogares es directo: el pago de las deudas con entidades financieras ya equivale al 24% de la masa salarial. Al sumar los gastos fijos, una familia promedio tiene comprometido casi el 50% de sus ingresos propios”, explicó el periodista Agustín Maza en su columna económica del diario La Nación
Los datos del “Monitor mensual de crédito a las familias” de la Universidad Austral y EcoGo indican que los créditos son para consumo.
El relevamiento se apoya en información pública del Banco Central- Central de Deudores del Banco Central- y considera el financiamiento a personas físicas tanto de entidades financieras como de proveedores no financieros. El relevamiento revela que la mayor parte de la deuda de las familias es para consumo.
“La cantidad de personas con algún tipo de financiamiento alcanzó en junio los 20,4 millones. De ese total, 5,3 millones —el 26,1%— registraban atrasos superiores a 90 días. En términos de montos, la mora total consolidada alcanzó al 17,5% de todo el crédito otorgado a personas físicas, al considerar conjuntamente el financiamiento bancario y el no bancario, según datos del estudio”; indica La Nación.
