miércoles 12 de agosto de 2026 - Edición Nº2807

Universidad | 12 ago 2026

Crecimiento

UNLP cumple 121 años: el plan de gestión que cambió su historia

La UNLP cumple 121 años y atraviesa uno de los períodos de mayor crecimiento de su historia


Por: Redacción enAgenda

Este 12 de agosto, la Universidad Nacional de La Plata cumple 121 años. Más de un siglo después de su fundación, la UNLP no sólo conserva el lugar de referencia que históricamente ocupó dentro del sistema universitario argentino: también logró proyectarse como una de las instituciones de educación superior más importantes de América Latina y con creciente reconocimiento internacional.

Hablar de la UNLP actual implica, necesariamente, hablar de un proceso de transformación que comenzó a tomar una dimensión particular a partir de 2004, cuando la Universidad puso en marcha su primer Plan Estratégico de Gestión. Desde entonces, la planificación dejó de ser una declaración de intenciones para convertirse en una política institucional sostenida en el tiempo, con sucesivas revisiones y objetivos de largo plazo. Y en esa construcción aparece una figura decisiva: Fernando Tauber.

Arquitecto, investigador y especialista en planificación y gestión universitaria, Tauber comenzó a ocupar responsabilidades centrales en la conducción de la UNLP mucho antes de convertirse en presidente. Fue secretario de Extensión Universitaria, secretario general, vicepresidente Institucional, presidente y vicepresidente Académico. En 2026 volvió a ser elegido presidente de la Universidad para el período 2026-2030, en una Asamblea Universitaria histórica en la que obtuvo el 100% de los votos.

Su recorrido está estrechamente vinculado con la planificación estratégica de la institución. Desde 2005 dirige el programa institucional del Plan Estratégico de la UNLP, una herramienta que permitió pensar a la Universidad más allá de los límites de una gestión y establecer políticas capaces de sostenerse a lo largo de los años.

La primera experiencia comenzó en 2004, con el Plan Estratégico 2004-2007. Desde entonces se sucedieron los planes 2007-2010, 2010-2014, 2014-2018, 2018-2022 y 2022-2026. El objetivo fue construir un mapa para una institución que debía responder a nuevas demandas académicas, científicas y sociales.

Ese modelo de planificación permitió que muchas de las políticas universitarias no dependieran exclusivamente de los cambios de autoridades o de los escenarios económicos y políticos de cada momento.

Uno de los cambios más visibles de este proceso se encuentra en la infraestructura.

A comienzos de los 2000, la UNLP tenía un importante déficit edilicio. Facultades, laboratorios, colegios y dependencias funcionaban en espacios que muchas veces no podían acompañar el crecimiento de la matrícula ni las nuevas necesidades de la enseñanza y la investigación.

La respuesta fue la creación de un Plan Directo de Obras que permitió multiplicar la superficie universitaria. De acuerdo con información institucional de la UNLP, desde 2004 la Universidad pasó de contar con alrededor de 300 mil metros cuadrados a superar los 480 mil metros cuadrados de superficie.

No se trató únicamente de construir edificios nuevos. El proyecto combinó ampliaciones, restauraciones, recuperación del patrimonio histórico y generación de nuevos polos universitarios, con una concepción territorial que extendió progresivamente la presencia de la Universidad hacia Berisso y Ensenada.

El crecimiento de la UNLP tampoco puede medirse solamente en metros cuadrados. Uno de los grandes cambios de las últimas dos décadas estuvo relacionado con las políticas de bienestar estudiantil y de igualdad de oportunidades.

Uno de los proyectos más novedosos de la UNLP en materia de bienestar estudiantil es el Barrio Estudiantil Universitario. Se trata del primer barrio de estas características impulsado por una universidad argentina y fue pensado específicamente para estudiantes que llegan desde otras localidades del país y encuentran en el costo y las condiciones de los alquileres una de las principales dificultades para estudiar en La Plata. La primera etapa ya finalizó y cuenta con 24 viviendas, mientras que el segundo módulo se encuentra en construcción.

En un contexto de alquileres cada vez más difíciles de afrontar, el Barrio Estudiantil aparece como una política universitaria que busca intervenir sobre una de las principales barreras materiales para acceder y permanecer en la educación superior. La propia UNLP la presenta como una experiencia pionera en América Latina y como parte de un modelo de bienestar que incluye, además, el Albergue Universitario, el Comedor, las becas, el transporte y otras herramientas de acompañamiento.

La concepción es clara: una universidad pública no alcanza con abrir sus puertas. También tiene que generar las condiciones para que quienes ingresan puedan permanecer, estudiar y recibirse.

Esa combinación entre excelencia académica e inclusión es, probablemente, uno de los aspectos que mejor explica su crecimiento.

No se trata solamente de estar mejor posicionada en un ranking. Se trata de que una universidad pública argentina pueda producir conocimiento de impacto internacional, formar profesionales de excelencia, desarrollar ciencia de frontera, sostener políticas de bienestar y, al mismo tiempo, ampliar sus espacios para que cada vez más estudiantes puedan estudiar.

A 121 años de su creación, la Universidad Nacional de La Plata vuelve a celebrar su historia, pero también su presente y, sobre todo, su capacidad de proyectarse hacia el futuro.

Porque si algo demuestra la experiencia de la UNLP es que una universidad no se transforma de un día para el otro. Se transforma cuando existe un proyecto, cuando ese proyecto se sostiene en el tiempo y cuando una comunidad entera entiende que crecer no significa solamente tener más edificios, sino también producir más conocimiento, incluir a más estudiantes y estar cada vez más cerca de las necesidades de la sociedad.

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