Por: Gonzalo Riquelme
El líder de Soda Stereo ya había tenido varias alertas de su cuerpo previas a este suceso respecto a su estado de salud y al consumo excesivo de sustancias que son moneda corriente en el mundo nocturno del Rock.

En 2006 durante la filmación de videoclips y gira de su reciente álbum, Ahí Vamos, Gustavo sufrió dolores en la pantorrilla que en un primer momento asoció a las largas jornadas estando sentado en el estudio de grabación. Tal preocupación derivó en una consulta en un centro de salud, donde le informaron que estaba sufriendo un complejo cuadro de tromboflebitis en sus piernas.
Los médicos indicaron pastillas, reposo y que dejara el consumo de tabaco, ya que el músico fumaba alrededor de tres atados de cigarrillo por día. Por un tiempo siguió las indicaciones médicas, pero finalmente con la vorágine de los conciertos y giras, retomó y redobló la apuesta de sustancias.
Ya en su última etapa y en la gira del disco Fuerza Natural, quienes lo rodeaban comentaron que su novia de aquella etapa, la modelo de 22 años Chloe Bello, le demandaba el consumo de algunas sustancias muy perjudiciales para una persona de su edad.
Durante esa misma gira previo al episodio final en Caracas, Gustavo hizo un comentario en su concierto en Colombia donde mencionó: “¿Bogotá se ha subido más? Me estoy quedando sin aire”. Fue el presagio de un trágico final anunciado.
Una teoría que cobró mucha fuerza entre los fanáticos de Gustavo Cerati sostiene que, para quienes creen en la reencarnación, el músico argentino relataba en sus canciones historias de vidas pasadas. Esta interpretación se apoya en sus letras poéticas y codificadas, en las que -según sus seguidores- aparecen reiteradas referencias que parecen anticipar su destino: el coma y, finalmente, su muerte.
Quienes adhieren a esta creencia también sostienen que cuando una persona queda en estado de coma, se encuentra en una suerte de transición en la que “negocia” si permanece en esta vida o regresa en otra.
Entre las canciones que sostienen esta teoría podemos encontrar:

Sin dudas Gustavo era un escritor y un poeta musical muy destacado en sus letras codificadas donde utilizaba metáforas y denotaba un profundo interés por la espiritualidad, el misticismo y el tiempo. Probablemente sean demasiadas coincidencias, pero de lo que nadie tiene duda es de su permanencia en cada acorde, cada letra, cada canción y del lugar importante en el que quedará en la historia de la música.