Por: Redacción enAgenda
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una llamativa promesa electoral de cara a las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre: aseguró que cada adulto estadounidense recibiría US$5.000 si los republicanos logran conservar el control de ambas cámaras del Congreso.

Trump presentó la iniciativa como el "Dividendo Trump" y la comparó con el reparto de ganancias que una empresa realiza entre sus accionistas.
"Si los republicanos ganan, ustedes ganan con nosotros y reciben 5.000 dólares", afirmó durante la convención republicana que se desarrolla en Dallas.
El mandatario aclaró que el dinero debería ser gastado dentro de Estados Unidos, aunque no dio detalles sobre cómo se implementaría el pago ni cómo sería financiado. La propuesta tendría un costo superior al billón de dólares si alcanzara a todos los adultos estadounidenses.
La promesa rápidamente remite al término "Plan Platita", utilizado en Argentina por Javier Milei y otros dirigentes opositores para cuestionar las medidas económicas y anuncios de transferencias impulsados por el entonces Ministro de Economía -y candidato a presidente- Sergio Massa en la previa de las elecciones de 2023.
Ahora, el concepto aparece resignificado en Estados Unidos: Trump promete una transferencia directa de dinero a los ciudadanos, aunque con una diferencia que no permite libres interpretaciones: el pago está explícitamente condicionado a que los republicanos ganen las elecciones de mitad de mandato.
Aunque Trump no será candidato en noviembre, pidió a sus seguidores que imaginen que él está en la boleta y convirtió la elección legislativa en un plebiscito sobre su gestión.
Trump anuncia que si gana la elección de noviembre les va a regalar guita uno por uno a todos los estadounidenses.
— Noe Barral Grigera (@nbg__) September 10, 2026
Bessent aplaude.
Milei y Caputo se miran nerviosos. pic.twitter.com/GG63JYvsvc
El costo es uno de los principales interrogantes. Con unos 270 millones de adultos en Estados Unidos, un pago de US$5.000 para cada uno podría alcanzar aproximadamente US$1,35 billones.
Además, la propuesta necesitaría respaldo del Congreso para concretarse. El vicepresidente J.D. Vance sugirió posteriormente que los pagos podrían financiarse con los ingresos provenientes de los aranceles, aunque esa recaudación no alcanzaría por sí sola para cubrir un desembolso de semejante magnitud.
Trump ya había planteado anteriormente la posibilidad de entregar dinero directamente a los estadounidenses mediante un "dividendo arancelario" de US$2.000, aunque aquella iniciativa no llegó a concretarse.
Ahora, a menos de dos meses de las elecciones de mitad de mandato, el presidente volvió a poner sobre la mesa una promesa de dinero directo a los ciudadanos. Esta vez, con una condición política mucho más explícita: que los republicanos ganen.