Por: Redacción EnAgenda
En su intervención en la 81° Asamblea General de Naciones Unidas el presidente Javier Gerardo Milei fue durísimo con la ONU por la Cuestión Malvinas: “Malvinas no es una cuestión entre Argentina y Reino Unido, también plantea una pregunta acerca de la capacidad de esta organización para hacer valer sus resoluciones”, indicó el presidente.
En el tercer discurso que brinda en la ONU como presidente Milei siguió una línea originaria desde que habló por primera vez: la crítica a la ineficacia de la institución multilateral, pero en este caso, el eje central del discurso fue la Cuestión Malvinas: “Una organización que se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros decidió mirar para otro lado respecto a la situación de las Islas Malvinas”, replicó.
En una durísima intervención, arrancó: “señalo con ánimos constructivos los problemas que tiene esta organización, hoy quiero hablares de tres cuestiones: primero, aquello que este organismo debió hacer y no hizo, aquello que hizo y no debía hacer y tercero, su posición ante el advenimiento de la IA”.
Para Milei “el pacto sagrado de la ONU en los hechos se rompió: se convirtió en una organización inútil que solo sirve para alimentar una casta de parásitos fatalmente arrogantes disfrazados de burócratas bien intencionados, a los que les recuerdo lo que decía Von Mises: las buenas personas no piensan en controlar la vida de sus semejantes, quienes deberían garantizar la seguridad colectiva y los DDHH fracasaron en la tarea”, espetó.
“Una organización que se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros decidió mirar para otro lado respecto a la situación de las Islas Malvinas”
Para Milei la ONU falló en garantizar la seguridad colectiva y los DDHH y en contraposición: “permitieron el caos, la violencia y el terrorismo internacional y apañaron dictaduras sanguinarias y regímenes que lapidan mujeres en la calle, votaron sistemáticamente contra Israel mientras hacían silencio frente al terrorismo islámico y el genocidio de cristianos en el áfrica”.
“Una organización que se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros decidió mirar para otro lado respecto a la situación de las Islas Malvinas”, criticó Milei, introducido de lleno en el eje central de su discurso, que fue la soberania argentina sobre Malvinas.
“Malvinas es para nosotros una Causa Nacional, repito: Malvinas es para nosotros una Causa Nacional”
“Malvinas es también una prueba de la distancia de la palabra de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que actúan, hace 50 años esta Asamblea aprobó la resolución 3149 que insta a las partes a abstenerse de realizar modificaciones unilaterales mientras la disputa este abierta, 50 años después la situación no cambia, pero las modificaciones unilaterales continúan”
“Hoy Sea Lion avanza hacia la extracción de petróleo en la plataforma continental argentina, la cuenca Malvinas norte, mediante licencias británicas que Argentina rechaza por ilegales e ilegitimas, toda actuación en este sentido no autorizada por Argentina es un hecho Ilícito a la luz del derecho internacional incluida la convención del derecho del mar”, explicó Milei.
Por eso planteo una pregunta: ¿de qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario e impotente ante la realidad?
Para el presidente argentino una de las principales falencias de la ONU es la falta de consecuencias respecto a las resoluciones que aprueba la asamblea. En este sentido, marcó: "no faltan palabras y resoluciones: faltan consecuencias, porque una institución que no logra que su palabra pese sobre los hechos pierde su autoridad, quienes siguen las reglas no reciben recompensa alguna, mientras que los que incumplen no recién represalias”.
“Malvinas no es una cuestión entre Argentina y Reino Unido, también plantea una pregunta acerca de la capacidad de esta organización para hacer valer sus resoluciones”.