viernes 16 de octubre de 2026 - Edición Nº2872

Provincia | 25 sep 2026

Instituto Provincial de Lotería

Horacio Pagani recibió un regalo con historia ligado al Hipódromo de La Plata

El reconocido periodista deportivo visitó el Instituto Provincial de Lotería y Casinos bonaerense, donde fue recibido por su presidente, Gonzalo Atanasof.


Por: Redacción enAgenda

Horacio Pagani visitó el Instituto Provincial de Lotería y Casinos de la Provincia de Buenos Aires y fue recibido por su presidente, Gonzalo Atanasof. Como parte del encuentro, el periodista deportivo recibió un regalo especial: un cuadro con la letra de “Después de la última”, un tango que cuenta una historia ligada al Hipódromo de La Plata.

“Hipódromo de La Plata, de recta corta y emociones largas…”, comienza el recitado de la canción, que recupera distintos lugares, personajes y escenas vinculadas a la tradición hípica platense.

A lo largo de la letra aparecen referencias al Hipódromo del Bosque, el Codo de Tolosa, las garitas y barreras, la llegada al disco y distintos personajes y expresiones propias del mundo de las carreras.

También aparecen las ilusiones y frustraciones de quienes siguen cada jornada hípica: los boletos, los puchos de la espera, las “fijas”, los pingos y la expectativa por volver el domingo en busca de una nueva oportunidad.

El cuadro entregado a Pagani representa así un homenaje a una parte de la historia y la cultura de La Plata, recuperada a través de un tango que tiene al Hipódromo como protagonista.

 

La letra de “Después de la última”

Hipódromo de La Plata, de recta corta

Y emociones lungas…

Con tribunas sombreadas por los tilos

Y de visual profunda…

En nombre de todos la «frattes» burreros,

Te brindo este tangazo, con chamuyo escolasero.

 

Cuarenta y cuatro al fondo, vías y barreras

El viejo Rayo, La glorieta y Churrasquera,

La colorada al viento, campana de largada

Y mil fijas que van en la parada.

 

Codo de Tolosa y el final de la quimera

Con boletos junto a puchos de la espera,

Y aquella piba linda que no llegó al encuentro

Como el «tungo» lerdo, que me dejó sin «vento».

 

Y una tarde de esperanza se hizo noche

Y a un faltazo al laburo, en reproche,

Resplandece sobre el disco de llegada

El Pepe, su infaltable Llamarada.

 

Cuarenta y cuatro y uno, la garita y su barrera

De regreso, sin rencor a las quimeras,

Bolsiqueando mishiadura por los pingos

Y en un quiosco de ilusiones, la cartilla pa’l domingo.

 

Recitado:

Hipódromo del Bosque, con sombra de eucaliptos,

Envuelto en diagonales, leyendas y mitos…

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