Por: Redacción enAgenda
Marcos Rojo volvió a quedar en el centro de la escena en Racing. Según informó este jueves el periodista Tomás Dávila en SportsCenter, el defensor no se presentó nuevamente al entrenamiento de la Academia y acumula dos ausencias consecutivas, en medio de la tensión con la dirigencia por su futuro futbolístico.
El conflicto se desató el martes, cuando el plantel retomó los trabajos bajo las órdenes de Sebastián Chirola Romero y Luciano Auded, quienes asumieron de manera interina tras la salida de Juan Pablo Vojvoda. En ese contexto, Rojo mantuvo una charla a solas con el presidente Diego Milito y le manifestó su malestar por la falta de respuestas a los llamados de su representante, que busca destrabar su regreso a Estudiantes de La Plata.
Además, el defensor le pidió que le abriera la puerta para salir del club. Sin embargo, el mandatario le habría transmitido que lo considera una pieza importante para el plantel y que no tiene intenciones de dejarlo ir, especialmente en el delicado momento deportivo que atraviesa la institución.
Tras una conversación de apenas cinco minutos, Rojo se retiró sin siquiera cambiarse para entrenar.

La situación también está atravesada por el estado físico del zaguero, quien arrastra un traumatismo con edema óseo en el platillo tibial interno de la rodilla derecha, producto de un choque con Facundo Cambeses. No obstante, sus ausencias no estarían vinculadas a la lesión, sino a su malestar por la postura de Racing.
A sus 36 años, el principal deseo de Rojo sería regresar al Pincha para disputar la Copa Libertadores y recomponer su relación con los hinchas, luego de su salida del club para incorporarse a Boca.
La reiteración de las ausencias generó malestar en la dirigencia de Racing, que esperaba que el futbolista se presentara para continuar con la rehabilitación de su rodilla.
Ante este panorama, el club analiza imponerle una sanción disciplinaria por no concurrir a los entrenamientos, una decisión que podría profundizar todavía más el conflicto entre las partes.
Con su contrato próximo a vencer y la postura firme de Milito de no liberarlo, el futuro de Marcos Rojo permanece abierto. Mientras tanto, el defensor sigue sin reincorporarse a los trabajos en Avellaneda y su regreso a Estudiantes continúa siendo el principal objetivo de su entorno.
Mientras tanto, Estudiantes tiene menos de dos semanas para terminar de definir el plantel con el que afrontará la próxima etapa de la temporada. La dirigencia deberá resolver si avanza en la búsqueda de un defensor central para reforzar la última línea o si apuesta por los nombres que ya tiene a disposición: los juveniles Desábato y Pierani, o Ramiro Funes Mori, muy cuestionado por los hinchas.
Tras la suspensión por acumulación de amarillas de Leandro González Pírez y Tomás Palacios, el Cacique Medina aún no sabe si contará con algún refuerzo para la etapa final de la Copa Libertadores y poder prepararse para el partido más importante del año.
El próximo 15 de octubre el equipo albirrojo recibirá en el Estadio UNO al vigente campeón de América, Flamengo, y necesita afrontar ese partido en las mejores condiciones. Con suspensiones claves, sobrecargas preocupantes y muchos lesionados por la acumulación de partidos, el panorama pincharrata es incierto y se aguardan las novedades.
Los otros nombres que sonaron en las últimas semanas fueron los de el 'Cali' Izquierdoz, de gran presente y protagonismo en Lanús, y el de Matías Catalán, quien ya había estado en el radar del Pincha en el último mercado de pases. Sin embargo, no se avanzó en negociaciones y quedaron en rumores o meros deseos de los hinchas. Con la polémica de Rojo en boca de todos, pareciera que no se está buscando otra alternativa y se buscará destrabar la situación con el ex-jugador.