La Selección Argentina enfrenta este martes en el Estadio Monumental a Benín en el emotivo partido que marca la despedida de Lionel Messi de la albiceleste. A minutos del comienzo, durante el tradicional sorteo entre los capitanes y la terna arbitral, el representativo africano sorprendió con un gesto protocolar atípico: le entregó a Messi el habitual banderín acompañado por una particular estatuilla de bronce.

El llamativo obsequio despertó de inmediato la curiosidad de los hinchas que siguen la transmisión en vivo y encendió las búsquedas en redes sociales para conocer de qué pieza se trata y cuál es su significado.
La figura es una réplica a escala de la Amazona de Benín, el monumento más emblemático del país africano -una imponente escultura de 30 metros erigida en Cotonou- que homenajea a las legendarias guerreras del antiguo reino de Dahomey. Este mítico cuerpo militar femenino era conocido en su lengua nativa como las Agojie (o Mino), aunque exploradores europeos las bautizaron posteriormente como las "amazonas".

Messi recibió como obsequio una réplica de esta estatua de 30 metros de altura ubicada en Cotonou, Benín.
Estas combatientes integraron un temido ejército de élite que llegó a contar con entre 4.000 y 6.000 mujeres durante su período de mayor esplendor. Destacadas por su destreza bélica, disciplina y ferocidad, defendieron la soberanía de su territorio en numerosas batallas hasta la caída del reino frente a las fuerzas coloniales francesas a finales del siglo XIX.
Con el tiempo, el mito de las guerreras de Dahomey trascendió el continente y llegó a la cultura popular global: inspiraron a las Dora Milaje, el ejército femenino de Wakanda en Black Panther (Marvel), y protagonizaron en 2022 el film The Woman King, encabezado por Viola Davis.
Lejos de ser una costumbre habitual en los partidos internacionales -donde el protocolo se limita al estricto intercambio de banderines-, el obsequio fue una excepción diplomática pensada exclusivamente para la despedida del astro argentino. Para Benín, entregar en mano la réplica de su monumento patrio más sagrado equivale a una condecoración de Estado: un tributo que emparenta el coraje, la grandeza y la lealtad de sus históricas guerreras con la leyenda eterna del 10 argentino.