Por: Redacción enAgenda
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro protagonizaron este domingo un áspero debate televisivo a siete días del balotaje presidencial. El encuentro estuvo marcado por las acusaciones de corrupción, los cuestionamientos personales y las diferencias sobre seguridad pública y economía.

El cara a cara, transmitido por TV Band desde San Pablo, se produjo en un escenario de paridad electoral. Según las encuestas de Datafolha y Quaest citadas en la campaña, Bolsonaro se ubicaba con el 51% de intención de voto frente al 49% de Lula.
Uno de los momentos más tensos ocurrió cuando Lula llamó “miliciano” a su rival, en referencia a los presuntos vínculos con grupos parapoliciales. Bolsonaro respondió que prefería mantener distancia para evitar que le “roben la billetera” y exhibió su mano con la palabra “corrupto” escrita.
Las acusaciones continuaron con referencias a investigaciones que involucran a sus respectivos entornos familiares. El senador cuestionó a un hijo del presidente, mientras que Lula le exigió explicaciones por un caso que salpica a su rival.
El expresidente Jair Bolsonaro, padre del senador y condenado por su participación en el intento de golpe de Estado de 2022, también quedó en el centro de la discusión.
Cuando Flávio le preguntó por qué tantos presos habían votado a su padre, Lula respondió: “Quiero que me vote el 100% de los presos, incluso tu papá”.
- Lula, puede explicar por qué el 73% de los presos votó por usted?
- Yo quiero que el 100% vote por mí, HASTA TU PADREjajajajjajajjjajajjaj tenés que cerrar el estadio. Y acá Milei presentó una ley para sacar el debate privándonos de esto https://t.co/MYYOjTxEJr
— Arrepentidos de Milei (@ArrepentidosLLA) October 19, 2026
En materia de seguridad, Lula defendió una mayor intervención del Gobierno federal y propuso crear un Ministerio de Seguridad Pública para coordinar acciones entre la Nación, los estados y los municipios.
“Lo que hicimos en estos 4 años fue mucho más de lo que se hizo durante muchos años en este país en la lucha contra el crimen organizado”, sostuvo.
Flávio Bolsonaro, en cambio, prometió declarar la guerra al narcoterrorismo, recuperar territorios dominados por organizaciones criminales y endurecer las penas contra sus líderes.
En el plano económico, Lula defendió la distribución de los ingresos, el crecimiento y la generación de empleo. También propuso impulsar la economía digital, verde y creativa.
Bolsonaro acusó al mandatario de aumentar el gasto público para favorecer su reelección y sostuvo que su salida de la Presidencia es necesaria para recuperar la estabilidad económica.
En ese tramo, Lula comparó las propuestas de ajuste de su rival con la política económica de Javier Milei en Argentina y le preguntó si había tomado prestada “la motosierra” del presidente argentino.
🇧🇷 | Lula a Bolsonaro durante el debate presidencial: “No tienes idea, anda a leer. Para que nunca vuelvas a decir que seguirás a Milei, ¿Ya le pediste prestada la motosierra?”. https://t.co/zvKjvN5vlw
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) October 19, 2026
A una semana del balotaje, el mandatario busca fortalecer su candidatura con medidas laborales y económicas dirigidas a los trabajadores y los sectores de menores ingresos.
Entre las principales iniciativas se encuentra la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales, sin recorte salarial y con dos días de descanso remunerado. Lula también anunció medidas para financiar o condonar deudas de microemprendedores y propuso impulsar el transporte público gratuito durante los fines de semana.
La agenda social se convirtió en uno de los ejes de la campaña y obligó a Bolsonaro a modificar su posición sobre la reducción de la jornada laboral. Tras cuestionarla inicialmente, el senador terminó respaldando la iniciativa y afirmó que “el pueblo lo estaba pidiendo”.
La disputa también se trasladó a las calles. Mientras simpatizantes del bolsonarismo se concentraron en la avenida Paulista, en San Pablo, seguidores del oficialismo participaron de un acto por la democracia en Copacabana, Río de Janeiro, con el apoyo del músico Caetano Veloso.
Con una diferencia mínima en las encuestas y una abstención del 21% en la primera vuelta, ambos candidatos buscan convencer a los indecisos antes de la votación del 25 de octubre.