Por: Redacción enAgenda
Los últimos colegios electorales de Brasil cerraron este domingo a las 19, hora local, y dieron paso al recuento de votos del balotaje entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. La jornada estuvo marcada por una decisión judicial que extendió el horario de votación y generó confusión en distintos centros electorales.
La mayoría de las escuelas había cerrado a las 17, como estaba previsto originalmente. Sin embargo, el juez del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin dispuso una prórroga de dos horas tras un recurso presentado por el Partido de los Trabajadores (PT), que denunció problemas de transporte público e irregularidades en municipios gobernados por la oposición.
La resolución llegó cuando el horario original de cierre estaba prácticamente cumplido. Para entonces, numerosas mesas ya habían terminado la votación, impreso sus boletines de urna y comenzado a enviar los dispositivos a las sedes de los Tribunales Regionales Electorales.
Ante la situación, el Supremo Tribunal Federal y el Tribunal Superior Electoral aclararon que la extensión solo alcanzaba a los establecimientos que todavía recibían votantes. Una vez cerradas todas las urnas, las autoridades reanudaron el escrutinio.
La elección enfrenta a Lula, de 80 años, y al senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), en una contienda que define el rumbo político de Brasil.
En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos, mientras que Lula alcanzó el 45,16%. La diferencia de menos de dos puntos porcentuales dejó un escenario abierto para la segunda vuelta.
El líder del PT busca conseguir un cuarto mandato presidencial no consecutivo y convertirse en el primer candidato en ganar un balotaje después de haber quedado segundo en la primera vuelta desde el retorno de las elecciones presidenciales directas, en 1989.
Por su parte, Flávio Bolsonaro propone endurecer la política de seguridad y combatir la corrupción, con una plataforma que busca consolidar el respaldo del electorado de derecha.
El resultado del escrutinio definirá quién gobernará Brasil durante los próximos años, en una elección que expuso la fuerte polarización política del país.