Por: Redacción EnAgenda
En días donde se puso de moda el superávit fiscal y las cuentas en orden dentro del Estado el peronismo volvió a imponer la figura de Néstor Kirchner como un lugar al cual regresar. Es conocido que el ex presidente convivía con una libreta donde controlaba de manera exhaustiva los gastos de su administración.
Todos los sectores del peronismo vuelven a hacer cotidiano el nombre de Néstor Kirchner desde que se le exige al peronismo que administre con las cuentas en orden. Por eso, a 16 años repasamos sus principales hitos de gestión que partían de una premisa básica: recuperar la autoridad presidencial luego de la crisis del año 2001.
El ex presidente tuvo dos gestos de enorme poder simbólico para recuperar el poder presidencial, el primero fue avanzar contra la Corte Suprema que había dominado la Justicia argentina durante más de una década, el segundo, fue el acuerdo stand- by con el Fondo Monetario Internacional firmado en septiembre del 2003.
En su primer año de gestión 2003-2004 Néstor Kirchner Renovó la Corte de Justicia por Decreto para reemplazar la famosa corte de la mayoría automática que conducía el juez Nazareno.
El segundo punto de trascendencia fue el plan económico de Roberto Lavagna, la virtud, seguir el proceso virtuoso iniciado por el ex presidente Eduardo Duhalde.
El Plan Lavagna consistía en reactivar la economía luego de la devaluación ejecutada por Remes Lenicov para salir de la convertibilidad. Se consolidó un esquema de dólar alto y competitivo que favoreció la sustitución de importaciones y el superávit comercial, impulsado por el aumento internacional de los precios de las materias primas (commodities).
La economía argentina inició un fuerte proceso de recuperación, cerrando el año 2003 con un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) cercano al 8.8%, revirtiendo años de recesión profunda.
A partir de este año de crecimiento económico la gestión Kirchner pudo avanzar en un acuerdo con el FMI en el mes de septiembre, este acuerdo permitió postergar vencimientos de capital y dar un respiro financiero. Con este paso, Argentina pudo independizarse de las reformas estructurales que exige el FMI, que hoy son parte de la cotidianidad de la política argentina desde que Mauricio Macri volvió al organismo multilateral en 2018.
Otro hito de vital importancia fue la reestructuración de la deuda con los tenedores de bonos privados en default que se concretó en la segunda parte de su mandato, a fines del 2005.
En materia de política exterior la Argentina inició un proceso de recuperación junto al Brasil de Luis Inacio Lula Da Silva de recuperación de la plataforma del Mercosur, desde donde iniciaron las conversaciones con otros bloques regionales y donde trabajaron en tándem en escenarios claves como Naciones Unidas y el G.20.
En el segundo año de gestión, periodo 2005, uno de los acontecimientos políticos fundamentales estuvo puesto en la disputa por el aparato del Partido Justicialista con Eduardo Duhalde. La disputa se materializó en la provincia de Buenos Aires donde se impuso Cristina Kirchner ante Chiche Duhalde por la banca del senado bonaerense. El Frente Para la Victoria sacó el 45,77% de los votos y el Frente Justicialista 20,33%.
La lista que encabezaba Cristina Kirchner para el senado nacional estaba integrada por Jose Pampuro como segundo candidato,quien ingresó al imponerse el FPV y como primera suplente, Graciela Ocaña. Mientras que la lista a diputados nacionales la integraban: Alberto Balestrini, Juliana Di Tullio, Jorge Taiana, Sergio Massa, Carlos Kunkel, Diana Conti, Edgardo Depetri, Gladyz Moisés, Dane Dovena y Maria del Carmen Rico.
La lista de Chiche Duhalde al senado nacional José Marías Diaz Bancalari y Juanjo Alvarez, en diputados estaba conformada por Jorge Villaverde, Luis Patti, Eduardo Camaño y Alfredo Atanasoff.
El historico canje de deuda que se negocio entre enero y marzo del 2005 fue conducido por Roberto Lavagna y Guillermo Nielsen, quienes lograron reestructurar el 75% de la deuda en default, 62 millones de dolares, con una quinta nominal historica cercana al 65%. El país salió formalmente del default selectivo.
A pesar que el cierre del 2005 estuvo marcado por la salida del padre del éxito económico, Roberto Lavagna, por diferencias en lo que se asomaba como un incipiente problema -la inflación- y el gasto público el crecimiento del PIB registró un fuerte aumento del 8,9%, encadenado el tercer año consecutivo de fuerte expansión económica con superávit "gemelos" (fiscal y comercial).
Asi, Néstor Kirchner pudo cerrar su segundo año de gestión anunciando el 15 de diciembre la decisión formal del Estado de cancelar en un solo pago la totalidad de la deuda con el Fondo Monetario Internacional.